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Retrato de una infamia


El 9 de septiembre, el Lic. Ricaurte Vásquez, Ministro de Economía y Finanzas (MEF), comunicó a la nación que las cuentas o finanzas públicas heredadas del gobierno anterior Administración Mireya Moscoso-, dejó un agujero a la economía nacional cuyo diámetro es de B/. 720,000,000.00, que representa un déficit fiscal de 5.3% respecto a los niveles óptimos de la economía del país. Fue categórico al afirmar que este año el gobierno no podrá cumplir con la Ley 20 de 7 de mayo de 2002, de responsabilidad fiscal, que literalmente expresa que el déficit señalado no puede superar el 2%.
El ex titular del MEF, Lic. Norberto Delgado, al igual que el Lic. Alvin Weeden, Contralor General de la República, semanas antes a la toma de posesión del presidente MartínTorrijos, habían comunicado, formalmente a la nación, que las finanzas del Estado estaban en óptimas condiciones, bien ordenadas y equilibradas, de forma tal que el gobierno que presidía Mireya Moscoso garantizaba el fiel cumplimiento de la Ley 20, lo cual equivalía a decirle al país que el gobierno entrante recibiría una economía en perfecto orden y balance, por lo que las cuentas públicas no serían afectadas.
Retornando a la conferencia del Lic. Vasquez, es importante destacar que en la misma se afirmó que en la presentación que hizo la administración anterior de las finanzas públicas se habían encontrado, doblemente, los ingresos que paga la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en concepto de peajes para diciembre de este año. Cabe advertir que constitucionalmente estos ingresos no podían ser incluidos en las cuentas del Presupuesto General de la Nación, como lo tipifica el Art. 314 de la Carta Magna. Muy a pesar que la Constitución le prohibía al ex ministro Delgado incluir los saldos del Canal, éste, deliberadamente, dolosa, fraudulenta, y con la anuencia del contralor Weeden, los incluyó tras un desmesurado y nefasto intento y faltando a toda seriedad respecto a nuestras finanzas públicas, para hacerle ver o hacer notar al gobierno entrante que se había cumplido con la Ley de Responsabilidad Fiscal y que, en consecuencia, se había satisfecho con la exigencia de no exceder el 2% del PIB.
Que ya, con anterioridad, analistas de Mercado, y entre ellos calificadoras de riesgos económicos, habían anticipado un déficit fiscal superior al 2% que señala o prescribe la Ley de Responsabilidad Fiscal; pero, el ex ministro Delgado, con la anuencia y pleno consentimiento, del Lic. Alvin Weeden, mantuvo la posición de que el gobierno de Moscoso entregaba al gobierno de Torrijos unas finanzas públicas debidamente balanceadas, todo lo cual ha resultado ser, totalmente falso, tendencioso y fraudulento, cuestión que se agrava si tomamos en cuenta la especial consideración de que se trata del patrimonio económico del pueblo, y que como consecuencia de tan descomedido proceder o actuación, concretamente, ve terriblemente afectadas sus expectativas de desarrollo y progreso individual y social.
Los hechos apuntados enfocan el concepto de que el pasado gobierno, en especial su ex ministro Delgado y el aún contralor Weeden, se valieron, dolosa y fraudulentamente, de maniobras contables para ocultar las reales finanzas públicas del Estado que indican, conforme lo expresó Vásquez, que tenemos un déficit fiscal que alcanza los B/. 720,000,000.00.
Expertos como Marcos Fernández, economista y miembro de INDESA, han señalado que estos malabarismos en las cuentas públicas y tras el real conocimiento que ahora se tienen de las cuentas del Estado, ponen a Panamá en una terrible posición de riesgos crediticios y, lo más probable, es que cuando el Estado vuelva a salir a los mercados internacionales a tratar de obtener financiamiento seamos castigados o penalizados por presentar estos altos funcionarios, balances o contadurías de las finanzas públicas que han sido tergiversados. Una forma de castigo, añade Fernández, es que nos sean subidos los intereses de la deuda externa de Panamá.
Los hechos descritos ponen de relieve que, tanto el ex ministro Delgado como el actual contralor Weeden, no cumplieron a cabalidad ni responsablemente con las funciones propias de sus cargos, que les imponen obligaciones que transitan por el correcto manejo y administración del patrimonio del erario público y de las cuentas nacionales. De allí que los denunciados faltaron, en alto dolo, a la transparencia de la Administración Pública que es consustancial a la democracia y al Estado de Derecho.
Por otra parte, se han encontrado deudas a proveedores por el orden de B/. 334 millones, y que existen cuentas que no aparecen dentro del sistema de contaduría pública, siendo altamente sospechoso y dubitable, en contra del Estado, que los proveedores cuentan con los documentos respectivos que acreditan o certifican la existencia de las deudas que para con ellos tiene la nación. Ante esta situación Weeden, encargado de fiscalizar los fondos públicos, durante estos últimos cinco años, dice no tener conocimiento dónde se están las mencionadas cuentas y tan sólo se ha limitado a expresar que él responde por los documentos o cuentas que llegan a la Contraloría y que no necesariamente -evidencia ánimo defensivo de las irregularidades- tales irregularidades sean indicadoras de que los funcionarios responsables de las contrataciones a entes privados hayan cometido o perpetrado una ilegalidad (El Panamá América, 10 de septiembre de 2004). El Contralor ha señalado que siempre la administración Moscoso insistió en la "necesidad de tener disciplina fiscal" y ante las medidas que adoptaría el nuevo gobierno frente a la crisis de nuestra economía argumentó, simplísticamente: "Cada maestro con su librito". (La Prensa, 10 de septiembre de 2004).
Por su parte, el ministro Ricaurte Vásquez, en su conferencia, advirtió que las estimaciones realizadas por el gobierno anterior incluyeron ingresos que no se materializaron para este año y también utilidades del Banco Nacional por B/. 97 millones, ingresos de peaje del Canal equivalentes a B/. 15 millones y de la Lotería Nacional de Beneficencia por B/. 12 millones. (El Siglo, 10 de septiembre de 2004)
El ex ministro Delgado aseveró que el país estaba en un franco crecimiento. (El Panamá América, 15 de agosto de 2004). "Dieciocho meses de crecimiento sostenido, como le señalara anteriormente, definen una tendencia que debiera continuar, sustentada en el crecimiento de actividades tan relevantes como el turismo, la Zona Libre de Colón, la construcción, la actividad canalera y el comercio interno y en especial las exportaciones que crecieron en materia de bienes en 21.4% y en servicios en 11.9%". Adicionó que, "A manera de ejemplo, si comparamos las cifras oficiales de crecimiento para los dos primeros trimestres del 2004, que redondean un 6.8%, reflejan que el país ha crecido más del doble de lo que ha hecho la economía de Estados Unidos que según cifras recién distribuidas por la Dirección de Análisis Económico -Bureau of Economic Análysis-, creció a una tasa de 3.0%". (Semblanzas, El Panamá América). Es decir, conforme a lo expresado, Panamá es o debiera ser un paraíso económico o una odisea para todos los panameños, "algo mejor que Suiza".
(stekrakri@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
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