Revelaciones
Interesantes revelaciones contiene la crítica que el ex presidente Ernesto Pérez Balladares hizo recientemente a un copartidario Javier Martínez Acha, quien culpó al exmandatario por la derrota de Martín Torrijos en las pasadas elecciones (El Panamá América 16 de junio del 2000).
El expresidente aseguró que la derrota del candidato presidencial del PRD se debió a que en su campaña electoral se comportó como un supuesto candidato de oposición a su gobierno. Otra cosa hubiera sido, aseguró Pérez Balladares, si Martín Torrijos se hubiera plegado a su gestión, como lo hizo Juan Carlos Navarro, el candidato por el PRD a la alcaldía de Panamá.
Olvidó Pérez Balladares que siendo presidente su gobierno fue tildado como una dictadura civil, que convocó a un referendo para cambiar la Constitución para poder reelegirse inmediatamente y que, en el debate que siguió, se ventilaron múltiples acciones negativas de su gobierno y sus características personales, con el resultado de que Pérez Balladares, como mandatario y como candidato a la reelección fue rechazado por el pueblo panameño de una forma abrumadora.
Además, la crítica que hizo Pérez Balladares al escrito de Javier Martínez Acha comprende las siguientes palabras: "Si siguen pensando como lo insinúa su artículo de El Panamá América de hoy, van a volver al fracaso. Y créame, yo estoy viendo el desarrollo de las cosas, pero no toleraré nuevos errores políticos de los nuevos expertos políticos que significan el sufrimiento para miles de miembros de base del PRD que no tienen los medios económicos de esos asesores para aguantar cinco años más en oposición"
A mi modo de ver, cuando Pérez Balladares dijo "no toleraré nuevos errores políticos de los nuevos expertos políticos", amenazaba a los dirigentes del PRD. Con ese gesto, reveló que nada aprendió de su derrota, cosa que no sorprende porque "arrogante" y "arbitrario" fueron palabras muy usadas en el debate del referendo por quienes se oponían a la continuación de su gobierno.
Mucho más reveló Pérez Balladares al asegurar que miles de miembros de base del PRD no tenían los medios económicos para aguantar cinco años más en la oposición. Con esas palabras dejó muy en claro su opinión de que los miembros del PRD no pueden sobrevivir económicamente si su partido no está en el poder. Es decir, las palabras de Pérez Balladares indican que su partido comprende vagos e inútiles que no saben o no pueden ganarse la vida fuera del Gobierno, y que el "ideario torrijista" sólo sirve para ocultar el hecho de que los PRD son PRD por la plata.
Al respecto, hay que acordarse que el dictador Omar Torrijos aumentó la burocracia estatal de una forma dramática. En 1968, antes del golpe militar, el Gobierno de Panamá tenía alrededor de 43,000 empleados estatales. Cuando la dictadura cayó en 1989, la burocracia ascendía a 154,000 empleados. Fue así que los militares y sus socios civiles promovieron la lealtad por la plata, utilizando a los empleados estatales para apoyar la dictadura y engrosar las filas del PRD. Además de lo anterior, endeudaron al país para pagar las planillas del Estado.
Hoy, nuestro Gobierno se encuentra doblegado bajo el peso de las deudas contraídas por la dictadura militar y sometido a las presiones de un partido acostumbrado a vivir del Gobierno. Sin embargo, no se debe culpar a la dictadura militar y al PRD por todo lo que actualmente desfavorece el avance de la justicia y la democracia en Panamá.
Da asco el comportamiento de una Asamblea Legislativa que insiste en mantener las prácticas corruptas del pasado. Es un insulto a la ciudadanía el contubernio entre ciertos partidos y el Tribunal Electoral para mantener la dictadura de los partidos. Causa enorme desosiego la falta de criterio de la presidente Mireya Moscoso. Con sus viajecitos e inauguraciones incurre en un error que criticó en Pérez Balladares. Mantiene en las planillas del Gobierno a sujetos nefastos, íntimamente ligados con la dictadura anterior.
Además, insiste en retener a su alrededor a individuos tenebrosos quienes, tal como vaticinaron sus adversarios en la campaña electoral, están hundiendo a su partido, deshonrando el nombre de la mandataria y causando un daño enorme al país. Si Mireya Moscoso no cambia de proceder, igual que Pérez Balladares, terminará censurada por su partido, por el pueblo panameño y por la historia.
El expresidente aseguró que la derrota del candidato presidencial del PRD se debió a que en su campaña electoral se comportó como un supuesto candidato de oposición a su gobierno. Otra cosa hubiera sido, aseguró Pérez Balladares, si Martín Torrijos se hubiera plegado a su gestión, como lo hizo Juan Carlos Navarro, el candidato por el PRD a la alcaldía de Panamá.
Olvidó Pérez Balladares que siendo presidente su gobierno fue tildado como una dictadura civil, que convocó a un referendo para cambiar la Constitución para poder reelegirse inmediatamente y que, en el debate que siguió, se ventilaron múltiples acciones negativas de su gobierno y sus características personales, con el resultado de que Pérez Balladares, como mandatario y como candidato a la reelección fue rechazado por el pueblo panameño de una forma abrumadora.
Además, la crítica que hizo Pérez Balladares al escrito de Javier Martínez Acha comprende las siguientes palabras: "Si siguen pensando como lo insinúa su artículo de El Panamá América de hoy, van a volver al fracaso. Y créame, yo estoy viendo el desarrollo de las cosas, pero no toleraré nuevos errores políticos de los nuevos expertos políticos que significan el sufrimiento para miles de miembros de base del PRD que no tienen los medios económicos de esos asesores para aguantar cinco años más en oposición"
A mi modo de ver, cuando Pérez Balladares dijo "no toleraré nuevos errores políticos de los nuevos expertos políticos", amenazaba a los dirigentes del PRD. Con ese gesto, reveló que nada aprendió de su derrota, cosa que no sorprende porque "arrogante" y "arbitrario" fueron palabras muy usadas en el debate del referendo por quienes se oponían a la continuación de su gobierno.
Mucho más reveló Pérez Balladares al asegurar que miles de miembros de base del PRD no tenían los medios económicos para aguantar cinco años más en la oposición. Con esas palabras dejó muy en claro su opinión de que los miembros del PRD no pueden sobrevivir económicamente si su partido no está en el poder. Es decir, las palabras de Pérez Balladares indican que su partido comprende vagos e inútiles que no saben o no pueden ganarse la vida fuera del Gobierno, y que el "ideario torrijista" sólo sirve para ocultar el hecho de que los PRD son PRD por la plata.
Al respecto, hay que acordarse que el dictador Omar Torrijos aumentó la burocracia estatal de una forma dramática. En 1968, antes del golpe militar, el Gobierno de Panamá tenía alrededor de 43,000 empleados estatales. Cuando la dictadura cayó en 1989, la burocracia ascendía a 154,000 empleados. Fue así que los militares y sus socios civiles promovieron la lealtad por la plata, utilizando a los empleados estatales para apoyar la dictadura y engrosar las filas del PRD. Además de lo anterior, endeudaron al país para pagar las planillas del Estado.
Hoy, nuestro Gobierno se encuentra doblegado bajo el peso de las deudas contraídas por la dictadura militar y sometido a las presiones de un partido acostumbrado a vivir del Gobierno. Sin embargo, no se debe culpar a la dictadura militar y al PRD por todo lo que actualmente desfavorece el avance de la justicia y la democracia en Panamá.
Da asco el comportamiento de una Asamblea Legislativa que insiste en mantener las prácticas corruptas del pasado. Es un insulto a la ciudadanía el contubernio entre ciertos partidos y el Tribunal Electoral para mantener la dictadura de los partidos. Causa enorme desosiego la falta de criterio de la presidente Mireya Moscoso. Con sus viajecitos e inauguraciones incurre en un error que criticó en Pérez Balladares. Mantiene en las planillas del Gobierno a sujetos nefastos, íntimamente ligados con la dictadura anterior.
Además, insiste en retener a su alrededor a individuos tenebrosos quienes, tal como vaticinaron sus adversarios en la campaña electoral, están hundiendo a su partido, deshonrando el nombre de la mandataria y causando un daño enorme al país. Si Mireya Moscoso no cambia de proceder, igual que Pérez Balladares, terminará censurada por su partido, por el pueblo panameño y por la historia.