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Salir de la mediocridad


Para mejorar la educación en Panamá se requiere primero una voluntad política gubernamental para llevar a cabo los cambios, que en algunos casos pueden ser drásticos. No se puede tener una política complaciente y “leseferista” para con los gremios educativos.
Segundo, debe haber un cambio de actitud en formación magisterial más intensos y formales. El educador debe tener una preparación más elevada, a nivel universitario.
Nosotros tratamos de pasar en la ley, que para ser educador debería poseer un título mínimo de licenciatura. Eso fue debatido y recha-zado por los gremios y lo más que logramos fue elevar a la Normal de Santiago en un Instituto superior de dos años más. Ya en América Latina han desaparecido las Normales. Cómo es posible que nuestra gran mayoría de educadores salen a dar clases después de recibir un título de maestro en la secundaria. Por eso tenemos hoy en día un superávit de 15 a 18 mil maestros sin empleo. Debemos elevar los estándares de formación.
El gobierno debe asignarle un fondo millonario a los gremios para que ellos lleven a cabo sus capacitaciones, como lo hacen en Colombia y otros países y que ellos sean los responsables de su propia capacitación y no tengan la excusa de culpar a los gobiernos. Ellos deben asumir su responsabilidad.

Torrijos señaló que la e-ducación panameña atraviesa momentos críticos por la desigualdad de oportunidades, la baja calidad del aprendizaje, la inexistencia de estrategias claras y compartidas y el incremento de recursos asignados sin resultados.
Plantea que como primer punto hay que resolver la existencia de un Ministerio de Educación que en los actuales momentos está afectado por el centralismo, burocracia, politización e ineficiencia administrativa.
Asegura que a partir del 1 de septiembre dirigirá su esfuerzo para convertir las escuelas panameñas en cantera de conocimientos, habi-lidades y valores indispensables para vivir en este siglo XXI. De acuerdo con Torrijos, la excelencia de la escuela panameña es objetivo prioritario y a través del programa "Red Nido de Aguilas" promete transformar a un número importante de centros de Educación Media en colegios de alta calidad.
Se aplicarán pruebas nacionales de rendimiento académico, promoviendo una nueva relación con el personal docente y los gremios a través de canales efectivos de participación, se luchará para que más niños, especialmente en las áreas rural y urbana marginal tengan acceso a la educación preescolar y media.
Para Torrijos es necesario una educación bi-lingüe, en español e inglés y promete lograr que el nivel de ciencia y matemáticas de los egresados de nuestro sistema educativo sea internacionalmente competitivo.
Desde el sector empresario, Modaldo Tuñón, presidente de la Comisión de Educación de la Asociación de Ejecutivos de Empresas (APEDE), señaló que las políticas educativas de Panamá no tienen “efectividad”.
Los niveles de enseñanza están bajos, por lo que estima que se debe hacer una inversión mayor y de mejor calidad en ciencia y tecnología.
Según el doctor, el bajo nivel de educación y la falta de impulso en áreas de la ciencia y tecnología han llevado al estancamiento económico del país.
"Se busca un joven que analice los problemas, los rediseñe y le dé un valor agregado. Un alumno mal preparado va a desplazar su oportunidad de trabajo.” dijo. Tuñón se refiere al Informe del Progreso Educativo de Panamá 2002. Según este estudio el proceso de reforma educativa en el país ha sido caracterizado por altos niveles de politización, pérdida de continuidad y niveles de calidad técnica variable.

  • En el 2003 se matricularon en todo el sistema educativo panameño 745,595 estudiantes. Para este año se estima una matrícula de 773,092 alumnos, lo que representa un crecimiento del 3.7 por ciento.
  • A nivel preescolar hay matriculados 74,463 estudiantes; en la primaria 414,904 alumnos; en pre media 155,143 estudiantes y en la media 96,085.
  • En la educación superior hay matriculados 126,476 estudiantes, siendo las que tienen mayor matrícula la Universidad de Panamá (69,156) y la Universidad Tecnológica de Panamá ( 15,735). La Universidad Santa María La Antigua cuenta con 4,375 estudiantes y la Universidad Autónoma de Chiriquí con 8,301.
  • Los educadores panameños son los cuarto mejores pagados en América Latina según un estudio del Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (PREAL).
  • En Panamá hay 388 escuelas, de las cuales 3,400 son primarias y 400 secundarias. Existen 40 mil e-ducadores en la planilla estatal y para el 2004 se han nombrado 3,200 maestros y profesores.
  • Más del 60 por ciento de las escuelas en Panamá son multigrados y , muchas de ellas, son ranchos o improvisadas chozas .
  • Existen 15 gremios de educadores en todo el país.
  • Según la dirección de Planeamiento Educativo del Ministerio de Educación, la tasa de fracasos durante el año pasado fue de 7 por ciento a nivel de las escuelas primarias y la deserción escolar superó el 2 por ciento.
  • A nivel de secundaria la tasa de repetición llega al 5 por ciento.
  • En Panamá hay 20 universidades (4 oficiales y 16 particulares) y u-nos 22 centros de educación no universitaria, 10 bajo la administración del Estado.
  • El promedio de años de escolaridad en la población de 25 años en nuestro país según PREAL es de 8.68 años. Los más pobres estudian un promedio de 4 años, mientras que los más adinerados lo hacen por 14 años.
  • Anualmente, cada alumno de primaria le cuesta al Estado B/.644 y el de secundaria B/.1.800.

101 años de Panamá América

 
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