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¿Salud o privilegios?


La salud es una de las primeras prioridades de todos los seres vivos. ¿De qué sirve todo lo que nos rodea, si perdemos la salud? El artículo 105 de la Constitución Política de la República de Panamá señala que: "Es función esencial del Estado velar por la salud de la población de la República. El individuo, como parte de la comunidad, tiene derecho a la promoción, protección, conservación, restitución y rehabilitación de la salud...". ¿Por qué normas tan elementales y necesarias como éstas se violan tan flagrantemente en el país?, ¿por qué se han desmejorado tan brutalmente los servicios de salud en todos los hospitales públicos?
Si los panameños tuviéramos que decidir entre la salud del pueblo y los privilegios de los legisladores, ¿qué decidiríamos?, ¿por qué no se nos pregunta sobre esto?, ¿cuáles pueden ser los argumentos para justificar, que la construcción de un "Palacio Legislativo", es más importante que invertir en la salud del pueblo?, ¿qué les nubla la vista a los miembros de la Asamblea Legislativa?, ¿qué les impide ver el deprimente e injustificable estado de los centros hospitalarios en el país?
Resulta lamentable comprobar cómo los legisladores, son la mejor manera de confirmar que las grandes comodidades nos impiden ver las grandes necesidades. Con jugosos salarios, dietas, exoneraciones y toda clase de privilegios, hechos por ellos y para ellos; son como otra clase de gente: la dinastía de los privilegiados navegando en la abundancia. Es que no pueden ver que están causando la ruina y la miseria del pueblo. Monseñor Romero decía: "Hay que saber quitarse los anillos para no perder los dedos...".
¿Qué están pensando los privilegiados?, ¿qué nadie los ve?, ¿qué el pueblo no los conoce, ni sabe de sus andanzas?, ¿creen qué no seguimos de cerca los vericuetos de las vergonzosas partidas circuitales?
A ver si alguien nos puede decir: ¿en qué hospital se atienden los legisladores y sus familiares más cercanos?, ¿en dónde dan a luz las esposas de los legisladores o las legisladoras madres?, ¿irán ellas a parir a la maternidad del Hospital Santo Tomás?
Dice Monseñor Oscar Brown, Obispo de la Diócesis de Santiago, a propósito de las protestas en Veraguas para impedir la privatización del nuevo hospital: "No es justo lo que está ocurriendo, estamos creando un clima de terror, de pánico que no ayuda en nada a un buen funcionamiento del hospital.
Necesitamos crear un clima de serenidad y de paz para buscar las mejores opciones que permitan a los más pobres tener acceso a los servicios del hospital. A las autoridades de salud, que no se apresuren a tomar decisiones que no garanticen el acceso de los servicios del hospital a las personas más débiles".
La deteriorada situación del Hospital Santo Tomás, se extiende a todos los centros hospitalarios en el país. La salud de los panameños, no de todos, si no de los más empobrecidos, está como se dice," pasando el Niágara en bicicleta".
Un diagnóstico participativo de la provincia de Veraguas hecho por CEPAS-Cáritas en 1997, dice lo siguiente: "Veraguas es la provincia del país con mayor tasa de mortalidad global y la tercera con mayor tasa de mortalidad infantil, constituyéndose en la tercera provincia con la más baja esperanza de vida al nacer. La población veragüense muere a más temprana edad que el resto de la población del país. En un estudio más reciente, "Perfil y Características de los Pobres en Panamá", publicado en marzo de 1999 por el gobierno anterior, se dice lo siguiente: "Los pobres, los indígenas y los residentes de las áreas rurales que demandan servicios de salud dependen casi totalmente de los servicios prestados por el Estado.
Los servicios de salud privados son demandados principalmente por los sectores no pobres y urbanos de la sociedad?" Aquí podemos encontrar la explicación de por qué el Hospital San Miguel Arcángel de San Miguelito, a pesar de las grandes necesidades de la población no ha sido una buena noticia para la gente empobrecida. ConSalud, ha sido la manera de concretar el proyecto de privatización de la salud en el país, proyecto impuesto por los organismos internacionales, implementado por el gobierno del PRD. Lo mismo se intentó hacer con el nuevo hospital de Santiago y Agudulce. ¿Dónde queda aquí la "función esencial del Estado de velar por la salud de la población" contemplada en la Constitución?
Que el actual Presidente de la Asamblea Legislativa sea un indígena del pueblo kuna, no convierte a este poder del Estado en un órgano justo y popular. A ver, ¿por qué le tienen tanto pavor a una Asamblea Nacional Constituyente, auténticamente democrática y popular, sin ataduras a los actuales poderes establecidos? No será porque la Asamblea Nacional Constituyente, debe poner en entre dicho, para acabar de raíz, con todos los privilegios que separadamente y en armónica colaboración han estado imponiéndose.

101 años de Panamá América

 
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