Salud política
El solo hecho de haber recibido dineros de David Murcia, ya sea en concepto de donación o como parte de un negocio, antes que se revelaran públicamente sus actividades ilícitas, no necesariamente debe conllevar implicación negativa alguna para los receptores. Pero sí dejaría en entredicho los valores y principios de los receptores en ciertas circunstancias.
En los casos de Balbina Herrera y Roberto Velásquez, candidatos del PRD para la Presidencia y la Alcaldía capitalina, respectivamente, sería cuestionable si, en efecto, recibieron cantidades importantes de dinero en efectivo sin hacer reporte alguno. En el caso de Ricardo Martinelli, candidato por el CD para la Presidencia, lo sería si su empresa, Súper 99, al venderle los bonos a Murcia hubiere recibido en pago dineros en efectivo y no hubiera reportado su fuente al depositarlos en el banco.
Las investigaciones que se adelantan deben aclarar los hechos alrededor de Herrera, Velásquez y Martinelli, ojalá con anticipación a las elecciones, por la salud política de nuestra nación.