Salud truncada
El tira y jala del paro médico rebasó su primer mes. El reclamo por un mejor salario y modernización del sistema de salud no logran conciliar posiciones.
Las partes se polarizan, los médicos tratarán de lograr un aumento tal vez de un 40% negociable, pero el Gobierno se mantiene en la mitad. Hasta ahora no hemos conocido cuál será el compromiso del Estado en lo referente a equipamiento, mejoramiento de infraestructuras e insumos médico quirúrgicos. Se ha dicho lo que se ha invertido, pero no cuanto es necesario para alcanzar un nivel óptimo en el sistema.
Según CONATO el Gobierno debe invertir 400 dólares en salud por cada habitante, hasta ahora cumple con un 60% de esta cifra. Es ahí donde la población debe cerciorarse de que el compromiso del gobierno se cumpla a cabalidad con el nuevo sistema al que se llegue en consenso.
Se plantea concebir un sistema de salud unificado en el que el Ministerio de Salud deberá responder por el millón de pacientes no asegurados. Pero, ¿quién garantiza a la población que se dote a los centros de salud con equipo de calidad, mejoras de infraestructura e insumos médico quirúrgicos, si los galenos se conforman con un aumento salarial y dejan de lado al verdadero enfermo?
Una solución salomónica al conflicto podría radicar en un alza escalonada, con un porcentaje fijo anual, que sea respetado por los directivos sucesores. Una medida preventiva para evitar futuras huelgas y planificar el gasto en los renglones prioritarios de la agenda nacional.