Salvando Prados del Este
Nadie concurrió al remate de las tierras y casas de la urbanización Prados del Este, convocado por el Banco Nacional. Eso no es de extrañar, habida consideración de la intensa propaganda negativa que se hizo sobre el proyecto de viviendas ubicado en Pacora, a más de la existencia de una ley insólita, que las declara "área inhabitable".
Habría que ser un loco para haber acudido a la subasta en dichas condiciones, aun cuando el precio base fuera un regalo, de un millón y medio de balboas. Al final, el propio banco se quedó con la propiedad, sin molestarse en llamar a un nuevo remate. Atendiendo a la práctica y a la Ley, que no permite a los bancos ser propietarios de inmuebles, salvo para sus propio funcionamiento o como parte de operaciones de crédito, es de esperar que la propia entidad busque un inversionista que sanee el proyecto y lo continúe, previa solución de los problemas legislativos que lo impiden. Quizás debió empezarse por lo último y vincular al remate alguna oferta seria para solucionar técnicamente las deficiencias del proyecto de su proclividad a las inundaciones. Esto último, no es difícil.
Nueva Orleans, por ejemplo, situada en gran parte bajo el nivel del mar, fue también inundada por el huracán Katrina; pero a nadie se le ha ocurrido el disparate de declararla, y menos por ley, área inhabitable. Por el contrario, van a reparar sus diques y a reforzar sus sistemas de bombeo de agua. Cuando eso se haga, la ciudad emergerá más bella y reluciente que nunca. Igual es posible hacer en Prados del Este, que está ubicada sobre el nivel del mar. Hay una propuesta, incluso, para canalizar el río que causó las mortíferas inundaciones de meses pasados; y para añadirle un muro de contención, con sistemas de canalización del agua de las crecidas hacia un lago artificial. El costo sería accesible y financiable con la venta de las casas.
Habría que ser un loco para haber acudido a la subasta en dichas condiciones, aun cuando el precio base fuera un regalo, de un millón y medio de balboas. Al final, el propio banco se quedó con la propiedad, sin molestarse en llamar a un nuevo remate. Atendiendo a la práctica y a la Ley, que no permite a los bancos ser propietarios de inmuebles, salvo para sus propio funcionamiento o como parte de operaciones de crédito, es de esperar que la propia entidad busque un inversionista que sanee el proyecto y lo continúe, previa solución de los problemas legislativos que lo impiden. Quizás debió empezarse por lo último y vincular al remate alguna oferta seria para solucionar técnicamente las deficiencias del proyecto de su proclividad a las inundaciones. Esto último, no es difícil.
Nueva Orleans, por ejemplo, situada en gran parte bajo el nivel del mar, fue también inundada por el huracán Katrina; pero a nadie se le ha ocurrido el disparate de declararla, y menos por ley, área inhabitable. Por el contrario, van a reparar sus diques y a reforzar sus sistemas de bombeo de agua. Cuando eso se haga, la ciudad emergerá más bella y reluciente que nunca. Igual es posible hacer en Prados del Este, que está ubicada sobre el nivel del mar. Hay una propuesta, incluso, para canalizar el río que causó las mortíferas inundaciones de meses pasados; y para añadirle un muro de contención, con sistemas de canalización del agua de las crecidas hacia un lago artificial. El costo sería accesible y financiable con la venta de las casas.