Salvemos el planeta
Una de las principales causas de muerte en la mayoría de los países del planeta es el cáncer. Está probado que el cigarrillo y los productos derivados de petróleo, producen éste. Los países industrializados, principales beneficiarios de las ganancias de la venta de estos productos, nos piden a nosotros que no destruyamos los bosques, que son fuente de aire puro, que están siendo destruidos, precisamente por las emisiones de sus fábricas y de los automóviles producidos por ellos, entre otros.
Es cierto que debemos conservar los bosques, pero esto se debe para la preservación de las especies, más que para solucionar el problema creado por los contaminadores. Además, ¿cómo vamos a pedirle a un humilde campesino que vive de la tierra, que deje de tumbar un árbol porque las emisiones de las fábricas y los autos en las ciudades están acabando con el aire puro del planeta?
Desde hace más de tres décadas, en los Estados Unidos, está prohibido anunciar cigarrillos a través de la televisión, igual se ha hecho en las revistas, y todos somos testigos de la campaña que existe en contra de su consumo hoy. Sin embargo, todavía hoy, en Panamá, podemos ver anuncios en televisión de una de los mayores asesinos de nuestra era.
Yo creo que si estas compañías quieren vendernos algo, lo que deben hacer es invertir todo ese dinero que se gastan en publicidad, en proyectos de educación y preparación de las comunidades rurales dirigidos a la creación de granjas agroforestales, que además de servir de alimento, crean poca demanda sobre nuevos terrenos, ayudando así a la disminución de la tala de nuestros bosques, y a la reducción del uso de fertilizantes e insecticidas químicos.
Igual pienso que así deben hacer las compañías petroleras, de manera que la imagen de ellos sí vaya acompañada de una preocupación real por el futuro de los panameños y del planeta.
Es cierto que debemos conservar los bosques, pero esto se debe para la preservación de las especies, más que para solucionar el problema creado por los contaminadores. Además, ¿cómo vamos a pedirle a un humilde campesino que vive de la tierra, que deje de tumbar un árbol porque las emisiones de las fábricas y los autos en las ciudades están acabando con el aire puro del planeta?
Desde hace más de tres décadas, en los Estados Unidos, está prohibido anunciar cigarrillos a través de la televisión, igual se ha hecho en las revistas, y todos somos testigos de la campaña que existe en contra de su consumo hoy. Sin embargo, todavía hoy, en Panamá, podemos ver anuncios en televisión de una de los mayores asesinos de nuestra era.
Yo creo que si estas compañías quieren vendernos algo, lo que deben hacer es invertir todo ese dinero que se gastan en publicidad, en proyectos de educación y preparación de las comunidades rurales dirigidos a la creación de granjas agroforestales, que además de servir de alimento, crean poca demanda sobre nuevos terrenos, ayudando así a la disminución de la tala de nuestros bosques, y a la reducción del uso de fertilizantes e insecticidas químicos.
Igual pienso que así deben hacer las compañías petroleras, de manera que la imagen de ellos sí vaya acompañada de una preocupación real por el futuro de los panameños y del planeta.