Santa Mónica
En 1989, en medio de semejante polarización de fuerzas y con un país opuesto a Noriega y al PRD, la unidad opositora tampoco fue fácil. El candidato natural era Ricardo Arias Calderón. Su trayectoria y capacidad son historia conocida. Sin embargo, habiendo muerto el Dr. Arnulfo Arias, su viuda, Doña Mireya, era vista por muchos sectores como la sucesora natural del liderazgo dejado por el Dr. Arias. Su partido les había sido despojado y esa fuerza política requería de otro partido para correr. Joaquín F. Franco, en una jugada política que lo inmortalizó, postuló con su partido, el Liberal Auténtico, a Guillermo Endara, por delante de todos los demás partidos y sin consultarlo con la Cruzada Civilista (CCN). Endara, como el mismo lo ha dicho, fue un accidente político, pero a la vez, una realidad producto de lo que él representaba.
El 16 de enero de 1989, Gilberto Arias Guardia, convocó a una reunión en su finca Santa Mónica para buscar la alianza ante el escenario mencionado. Además de los partidos de oposición de la época y de la CCN, asistieron otros partidos o facciones de partidos que a la sazón también eran oposición y que venían del fracaso del 84. Doña Mireya estuvo presente y en duras rondas se le ofreció unánimemente la candidatura presidencial, rechazándola invariablemente. Conservo mis notas de esa histórica reunión. Endara sólo declinaba ante Doña Mireya y ante su negativa, la realidad de Endara tomó más fuerza, a pesar de que al final de la noche, en la habitación de Gilberto nos reunimos con Doña Mireya, representantes de los partidos de oposición y la CCN y, ante el tranque de posturas, se decidió que la CCN postulara y ellos aceptaban. Obviamente ese no era nuestro papel (grandes ingenuos) e hicimos esfuerzos por lograr la unidad. Ricardo Arias Calderón cedió a su pretensión presidencial en un gesto patriótico que lo alejó para siempre de la Presidencia, Endara fue ratificado en medio de rechazos y Billy Ford fue postulado luego de que Molirena rehusara a postular a ninguno de sus connotados presidenciables como vicepresidentes.. Historia larga, resumida con esfuerzo, aparte de todo el rejuego que se dio y que es imposible resumir hoy.
La realidad nos vuelve a poner ante la disyuntiva de unirnos o perder. Los actores de hoy, cada uno, se atribuye la razón para ser. No hay CCN que modere y las reglas políticas son muy distintas a las de ayer.
El clamor y exigencia de grandes sectores respecto de la unión aún cae en oídos sordos, aparentemente, aunque todos admitimos que es fundamental, hecho que presagia un largo camino por andar, pero con posibilidades de lograrlo. Todo llega a su debido momento, no antes.
El actual gobierno ha sido un fiasco nacional, disimulado con la magia de la publicidad. Las ofertas que plantea son de mirar con recelo y su repetición en el poder consolida al PRD para ser gobierno por mucho tiempo. Entonces, ¿estamos dispuestos a ganar victorias pírricas? La historia nos juzgará con dureza si no priva la sensatez y el patriotismo.