Se alquila una ciudad
Poco a poco la ciudad se va parcelando, y la posibilidad de utilizar uno de sus espacios, aunque sea de manera eventual, va quedando sujeta a costos en los que no se sabe si intervienen o no las autoridades, o cómo son tasados. ¿Dónde comienza y dónde termina la servidumbre? No parece haber límites muy precisos, pero lo cierto es que en poco tiempo, alquile o visite, estacionarse en cualquier edificio tendrá costos precisos. Ya son varios los lugares donde se aplica la medida, aunque no existe todavía una evaluación o una forma de medir cuan beneficiosa es. Por ejemplo: ¿Preciar los estacionamientos no es una medida selectiva? ¿Cómo se afecta a la clientela de los negocios? ¿Cobrarles a los clientes de un negocio alquilado en el propio edificio no representa una adición al canon de arrendamiento? ¿Dónde estacionar ahora, si cada estacionamiento estará sujeto a estos cobros? La afectación podría ser menor si, por ejemplo, el municipio capitalino, en lugar de santificar este nuevo impuesto, pusiera en marcha una política de estacionamientos públicos por los que, seguramente también habría que pagar, pero desde luego, a menor costo. Si ahora cada estacionamiento en cada edificio representará la erogación citada ¿cuál será la próxima área a considerar? Así las cosas, no deja de ser lógico preguntarse ¿cuál es el alcance de los impuestos que ya pagan los contribuyentes? Y si se va a poner enmarca una segmentación en esta materia ¿cuáles nuevos impuestos se están considerando?