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Se buscan legisladores...


A pesar de los múltiples esfuerzos de quienes queremos a la Patria y entendemos que es indispensable darnos una nueva Constitución Política, para vivir en la democracia por la cual luchamos, no ha sido posible que la alta dirigencia de la clase política tradicional haya dado los pasos necesarios para alcanzar esa meta; ellos no tienen mentalidad de estadistas, son simples políticos profesionales; es decir, los que participan en la política por la defensa de los intereses de los grupos económicos que representan, por medio de los partidos políticos.
En el poco tiempo que nos resta antes de las próximas elecciones, nos queda solamente luchar porque se incluya la quinta papeleta, por medio de la cual el pueblo exprese la voluntad que los políticos no han querido entender. Pero también tenemos que dar una sanción ejemplar a esa clase política representada en la Asamblea Legislativa actual, que ha defraudado al pueblo panameño rechazando las pretensiones de reelección de los actuales legisladores que persigan ese fin, tanto los de oposición como los de gobierno.
Que sea ese rechazo el voto castigo por no haber cumplido con el compromiso con el pueblo panameño, de darnos el cuerpo de leyes que necesitamos para el logro del desarrollo sostenible que anhelamos la mayoría. Igualmente, debemos condicionar el voto a los nuevos aspirantes a legisladores, a aquellos que firmen públicamente un pacto de apoyar la petición que hacemos los panameños de una quinta papeleta en las próximas elecciones. El que no lo haga, que no reciba el voto de los aquellos que queremos vivir en una verdadera democracia.
En el período legislativo próximo pasado, también se ha pretendido vender al país con un proyecto de reforma constitucional, de acuerdo a lo que establece la actual Carta Magna; es decir, con la participación de los actuales legisladores, lo que no podemos permitir luego de conocer su pobre escala de valores de acuerdo a sus actuaciones en sus primeros cuatro años de gestión.
Los panameños necesitamos un cuerpo legislativo que entienda que su función es legislar. Actualmente tenemos una Asamblea cuyo legisladores más se preocupan por las acciones en sus comunidades, que son propias de las gestiones de Representantes de Corregimiento. Ese es el modelo de legislador que nos legó la dictadura, o sea los que aprendieron a trabajar en función no de legislar, sino en función del manejo de las partidas circuitales.
Propongo que en los diversos corregimientos de cada circuito electoral un grupo de panameños se responsabilice de colocar letreros con la frase “Se buscan legisladores...”, y desarrollemos una campaña para tal fin, explicando a los electores la verdadera función de los legisladores en los regímenes democráticos y su importante papel en las jóvenes democracias, como lo es la nuestra, para que los votantes entiendan que lo que hemos tenido en Panamá está muy lejos de ser parlamentarios trabajando en construir y fortalecer una nueva democracia.
Invitamos a esa “sociedad civil” que tanto se pronuncia en contra de la corrupción, a abanderar, con sus muchos recursos económicos, no sólo la exigencia de una quinta papeleta sino también el rechazo a las pretensiones de reelección de muchos de los actuales legisladores de oposición y de gobierno; de lo contrario, estaremos cometiendo el mismo error de escoger en nuestra nueva democracia, a gobernantes de minorías para que nos gobiernen con una Constitución Política diseñada para vivir en dictadura.
Para aquellos que se oponen a una nueva Constitución esgrimiendo como excusa que por sí sola una nueva Carta Magna no solucionará los problemas nacionales, lo aceptamos; pero sin ella será imposible la solución de los mismos.
Recuerden que no hay peor ciego que el que no quiere ver ni peor sordo que el que no quiere oír. No a la reelección legislativa. Sí a una quinta papeleta.

101 años de Panamá América

 
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