Se nos fue Néstor...
FUERON las palabras con que el Padre Fidel Sancho, para mi consternación y sorpresa, me comunicó el viernes 2 de agosto con toda su escuetez. Cinco horas antes había, como de costumbre, conversado con él yacente en una camilla de Urgencias del Centro Hospitalario Arnulfo Arias, y de bromas y de veras comentamos su situación siempre con la idea de que le darían salida de un momento a otro. Como había sucedido ya otras veces. No fue así. Y toda la comunidad capitalina que lo conocían no acaban de explicarse semejante desaparición tan súbita.
Hoy día en esta cultura de muerte que nos azota que si un accidente con un carro articulado, que si una colisión con un taxi que no hizo el Alto o se robó la luz roja, que si un asalto a mano armada por un menor, que si una bala suelta, que si un ajuste de cuentas, que si esto o lo otro que si le diagnosticaron cáncer galopante en cualquier parte del cuerpo, o que si un síncope cardiaco. Se sintió mal y acudió a los nosocomios populares cercanos y disponibles, donde se hizo lo imposible por asistirlo y muy consciente y alegre se nos fue..
Néstor predicaba un triduo-retiro a religiosas en la Casa de Emaús, por lo visto, el único día completo de retiro, fue el miércoles, porque el jueves en la tarde ya se había sentido mal, el viernes, día del Cura de Ars, le siguió después es toda una Odisea, la última.
Sus honras fúnebres fueron sencillas y alegres en ese afán por disimular el dolor y la tristeza, que por más que pongamos una cara de felicidad, por dentro no acabábamos de superar ese enredo interior de sentimientos tratando de reafirmar nuestra esperanza en la resurrección, en la que tanto creyó el colega y amigo.
Escritor y periodista, compositor de música y letras de varias misas, asesor de muchos movimientos y personas, director de Talleres de Jesús en los Pobres, una ONG orientada a aliviar a la gente necesitada, y su afán de cerrar brechas entre las distintas repesentaciones de denominaciones religiosas bajo las consignas del Ecumenismo.
Dos prioridades dominaban sus anhelos y sus horas de trabajo, primero, el culminar los proyectos de Jesús en los Pobres, concretamente, con el Albergue del Hospital Santo Tomás, para los parientes de los enfermos pobres que son atendidos en ese centro de salud; segundo, sus esfuerzos por mantener una relación armoniosa con las otras denominaciones religiosas, esto último lo llevó a representar el Comité Ecuménico en distintos foros internacionales de esa índole, en Puerto Rico y en Venezuela.
En cuanto a su afán por mitigar un tanto la pobreza, fuera del difícil proyecto del Albergue, muchas veces conversamos, coincidimos en lo complicado que resultaba ayudar a los pobres, ya que tropezábamos con el hecho del "pan para hoy y hambre para mañana" y aquel otro "el muerto se hace más pesado cuando tiene quién lo cargue". Y eso nos llevaba a definir qué es pobreza, quiénes son los pobres, ya que concienzudamente en algunos casos tropezó con personas que, buscando una ayuda económica, exponían sus necesidades con una facundia digna del mejor vendedor del mundo y Néstor mandó a averiguar sobre detalles lamentables de residencias etc.. y descubrir otras bellezas, cómo no saber exactamente dónde vivían..... Y en otros casos, pidiendo para el pasaje para el bus para Darién, Chiriquí y acompañar él al Terminal a sus solicitantes y encontrar que le pedían que no se molestase porque no era para eso y así otras muchas "vivezas" que adornaban a los clientes de la Organización de Jesús en los Pobres, abusando de su buena fe y que a la larga, la iban corroyendo y llevándola a su pronto y próximo final..
Sin embargo, como lo ha comentado la prensa nacional, esta iniciativa que no es sólo privativa del Padre Néstor, deja en el tapete varias preocupaciones, primera que "los pobres los tendremos siempre con nosotros" y esa seguirá siendo prioridad uno no sólo en la Iglesia Católica, sino en todas las iglesias ya que cada día aumenta y aumentarán más los porcentajes de pobreza extrema, con los encarecimientos diarios de la vida, y hay que encontrar vías que enfrenten esa realidad; segundo, que las Pastorales Sociales inspiradas en la mística de Jesús en los Pobres de cada parroquia creando soluciones concretas para situaciones concretas. En esta carrera de relevos que es la vida, nos entrega Néstor la llama de su entusiasmo para que todos continuemos según el verso latino: "Tamquam cursores vitai lampada tradunt", "Como corredores de la vida, nos entrega(n) las antorchas".
Hoy día en esta cultura de muerte que nos azota que si un accidente con un carro articulado, que si una colisión con un taxi que no hizo el Alto o se robó la luz roja, que si un asalto a mano armada por un menor, que si una bala suelta, que si un ajuste de cuentas, que si esto o lo otro que si le diagnosticaron cáncer galopante en cualquier parte del cuerpo, o que si un síncope cardiaco. Se sintió mal y acudió a los nosocomios populares cercanos y disponibles, donde se hizo lo imposible por asistirlo y muy consciente y alegre se nos fue..
Néstor predicaba un triduo-retiro a religiosas en la Casa de Emaús, por lo visto, el único día completo de retiro, fue el miércoles, porque el jueves en la tarde ya se había sentido mal, el viernes, día del Cura de Ars, le siguió después es toda una Odisea, la última.
Sus honras fúnebres fueron sencillas y alegres en ese afán por disimular el dolor y la tristeza, que por más que pongamos una cara de felicidad, por dentro no acabábamos de superar ese enredo interior de sentimientos tratando de reafirmar nuestra esperanza en la resurrección, en la que tanto creyó el colega y amigo.
Escritor y periodista, compositor de música y letras de varias misas, asesor de muchos movimientos y personas, director de Talleres de Jesús en los Pobres, una ONG orientada a aliviar a la gente necesitada, y su afán de cerrar brechas entre las distintas repesentaciones de denominaciones religiosas bajo las consignas del Ecumenismo.
Dos prioridades dominaban sus anhelos y sus horas de trabajo, primero, el culminar los proyectos de Jesús en los Pobres, concretamente, con el Albergue del Hospital Santo Tomás, para los parientes de los enfermos pobres que son atendidos en ese centro de salud; segundo, sus esfuerzos por mantener una relación armoniosa con las otras denominaciones religiosas, esto último lo llevó a representar el Comité Ecuménico en distintos foros internacionales de esa índole, en Puerto Rico y en Venezuela.
En cuanto a su afán por mitigar un tanto la pobreza, fuera del difícil proyecto del Albergue, muchas veces conversamos, coincidimos en lo complicado que resultaba ayudar a los pobres, ya que tropezábamos con el hecho del "pan para hoy y hambre para mañana" y aquel otro "el muerto se hace más pesado cuando tiene quién lo cargue". Y eso nos llevaba a definir qué es pobreza, quiénes son los pobres, ya que concienzudamente en algunos casos tropezó con personas que, buscando una ayuda económica, exponían sus necesidades con una facundia digna del mejor vendedor del mundo y Néstor mandó a averiguar sobre detalles lamentables de residencias etc.. y descubrir otras bellezas, cómo no saber exactamente dónde vivían..... Y en otros casos, pidiendo para el pasaje para el bus para Darién, Chiriquí y acompañar él al Terminal a sus solicitantes y encontrar que le pedían que no se molestase porque no era para eso y así otras muchas "vivezas" que adornaban a los clientes de la Organización de Jesús en los Pobres, abusando de su buena fe y que a la larga, la iban corroyendo y llevándola a su pronto y próximo final..
Sin embargo, como lo ha comentado la prensa nacional, esta iniciativa que no es sólo privativa del Padre Néstor, deja en el tapete varias preocupaciones, primera que "los pobres los tendremos siempre con nosotros" y esa seguirá siendo prioridad uno no sólo en la Iglesia Católica, sino en todas las iglesias ya que cada día aumenta y aumentarán más los porcentajes de pobreza extrema, con los encarecimientos diarios de la vida, y hay que encontrar vías que enfrenten esa realidad; segundo, que las Pastorales Sociales inspiradas en la mística de Jesús en los Pobres de cada parroquia creando soluciones concretas para situaciones concretas. En esta carrera de relevos que es la vida, nos entrega Néstor la llama de su entusiasmo para que todos continuemos según el verso latino: "Tamquam cursores vitai lampada tradunt", "Como corredores de la vida, nos entrega(n) las antorchas".