Se requiere de acciones radicales sobre cambio climático en Copenhague
La gente del mundo ha experimentado unos serios golpes durante los últimos años. Ahora que los líderes del mundo han finalizado sus charlas en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, la G20 en Pittsburgh, y las reuniones de Bretton Woods en Estambul, este es un buen momento para ver cuán bien la comunidad internacional ha respondido.
Por contraste con las políticas implacables que buscaban beneficiar a un país a costa de otros después de la depresión de 1929, la comunidad global respondió rápidamente con una cooperación sin precedentes al desastre económico del 2008. Se llegó a un acuerdo sobre un paquete de estímulo por un trillón de dólares en la G20, alentado por el Secretario General de Naciones Unidas y la Asamblea General. Mientras que medidas de proteccionismo se llevan a cabo en respuesta a la crisis, la transparencia total ha sido mantenida y el comercio internacional crece nuevamente. Desde luego, todavía no nos hemos librado de los problemas económicos, y para los billones de pobres alrededor del mundo, el sufrimiento continúa.
Las Naciones Unidas, por su parte, esta al tanto de la situación difícil de los pobres por medio de un nuevo Sistema de Alerta del Impacto y Vulnerabilidad Global, y ha logrado un acuerdo global sobre empleos para así combatir el desempleo.
Mientras que los precios de los alimentos subieron vertiginosamente en el 2008 y surgieron áreas con escasez, las agencias de Naciones Unidas se unieron con las instituciones de Bretton Woods para la más grande movilización de emergencia contra el hambre, casi por $8 billones.
Un nuevo virus de influenza (más tarde identificado como el A H1N1) comenzó a propagarse rápidamente en abril.
El mundo, afortunadamente, se benefició del trabajo preparatorio para combatir la gripe aviar y la amenaza que representaban mutaciones del virus gripal. Acciones sobre el cambio climático se han quedado cortos con los compromisos hechos bajo el Protocolo de Kyoto, aún cuando los impactos del cambio climático – sequías, diluvios y cambios en los patrones del tiempo – cobran cada vez más vidas humanas y afectan la producción de alimentos y agua potable. Pero ahora el problema del cambio climático está definitivamente bajo consideración por los líderes del mundo.
En resumen, hemos visto cómo la comunidad global ha presentado formas de manejar repetidos golpes y crisis. Llegar a acuerdos y acciones sobre los problemas que he mencionado aquí, y sobre otros que no he mencionado, será un proceso difícil. Pero para enfrentarse con los retos, la cooperación internacional y un espíritu de solidaridad global son indispensables y, a la larga, las herramientas más confiables que tenemos a nuestra disposición.