Seguimiento a las promesas
No es demasiado temprano para observar minuciosamente las promesas de los políticos ambiciosos que se valen de pura retórica para tratar de alcanzar sus metas patrióticas o no. Por esto seguí con detenimiento ciertos detalles que ocurrieron en los caucusses de Iowa y las primarias de New Hampshire. Y me refiero a esto porque Estados Unidos tiene serios problemas de corrupción, como los tiene Panamá, y debemos aprender de estas situaciones porque creo que todos estaremos de acuerdo en que el pueblo norteamericano tiene mayor cultura política que nosotros los panameños, con todo y sus imperfecciones (léase corrupción).
El senador Obama desplegó carisma, inteligencia y astucia en ambas contiendas. Antes de ganar en Iowa, Obama enfatizó la necesidad del CAMBIO y sostuvo que él podría ser una figura que inspiraría a la ciudadanía, principalmente a los jóvenes. (Esto me recordó el lema de la campaña presidencial de Marco Robles: La Reforma Va). Por su parte, Hillary enfatizó que se necesitaba el cambio pero que, para que esto no fuera sólo palabras, se requería la experiencia adecuada para poner en ejecución dicho cambio.
Con la ajustada y sorpresiva victoria de Hillary en New Hampshire creo que se confirmó que los votantes recapacitaron y se dieron cuenta que la inspiración de Obama podría ser un cuento de camino, tal como sucede en todas partes del mundo. Recordé, por supuesto, la promesa de cero corrupción que hizo el presidente Torrijos en su campaña presidencial de 2004. El resultado es una nueva declaración contundente del primer mandatario en el sentido de "…que la sociedad panameña puede tener la seguridad de que en el 2008 seguirá combatiendo a los corruptos que fallen a la confianza que en ellos se ha depositado dentro del Gobierno y fuera de este". (Panamá América, 02/01/08, sección Nación).
Por su parte, nuestra actual primera dama ha hecho referencia a diversos actos de corrupción de la predecesora de su esposo, sin parar mientes en el hecho de que en la administración de este último han surgido similares escándalos que son percibidos, no olvidados y criticados por muchos. No cabe duda que será muy interesante revisar la retórica de Obama, Hillary y Martín dentro de unos 12 meses. ¿O no?