Seguridad humana para el Estado o para las personas
La Seguridad Humana de nuestros días ha dejado de estar relacionada y fundamentada en los territorios y mayormente centrada en los individuos. Desde 1994 el PNUD impulsó el concepto de Desarrollo Humano, y con el nació el concepto de Seguridad Humana. Este concepto promovido por las Naciones Unidas, la define en una amplia cobertura de lo que en esencia constituye su significado: Seguridad Alimentaria, Seguridad Política, Seguridad Ambiental, Seguridad Económica, Seguridad Personal, y Seguridad de la Comunidad.
Pero en Panamá ¿que les preocupa a los panameños? Pues podríamos decir que todas, sin embargo, en los últimos años, estamos preocupados por la seguridad personal por la gran cantidad de acciones delincuenciales y criminales que azotan nuestro país. Esta situación ha traído un desequilibrio social producido por la inseguridad que vivimos actualmente. Nos preguntaríamos y es diferente en los pueblos y zonas apartadas? Pues no, no lo es porque en aquellas áreas las acciones criminales se cristalizan en abusos, violaciones y vejámenes que muchas veces pasan desapercibidos o mudos ante la soledad y la distancia de esos pueblos. Pero la inseguridad tal y como lo señala las Naciones Unidas es crónica, la que nos va matando lentamente (falta de alimentación, salud, desempleo, educación), o aguda (a manos de una creciente criminalidad), por lo que la atención a estos problemas de seguridad humana deben ser tratados casi paralelamente si queremos disminuir la inseguridad de la que todos somos objeto.
En función de la agudización (criminalidad), la Policía Nacional debe ser capacitada e instrumentada, no solo en materia tecnológica, sino humanísticamente, de tal forma que también puedan realizar el control social con una actitud y conducta debida. Por otro lado, el estímulo salarial y los programas de incentivos, deben ser parte de las estructuras del cuerpo policial. Los controles fronterizos, aéreos, terrestres, y marítimos, deben ser sistematizados y realizados con efectividad. Esto definitivamente es parte de este equilibrio social. Hay que atacar la problemática socio-económica en nuestro país y disminuir la pobreza en la manifiesta inequidad en que viven nuestros pobladores. Mejorar sensiblemente el presupuesto del Órgano Judicial y del Ministerio Público, introducir la desjudicialización en nuestro sistema judicial en los casos que aplique y mejorar el sistema penitenciario.
Un buen gobierno, se preocupa por la Seguridad Humana de sus asociados, y tenemos fe que durante este nuevo período gubernamental, se cumpla a la letra con los postulados de las Naciones Unidas.
* Decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá.