Seguros en Bermuda
Mientras que en Panamá nos limitamos a producir nuevas leyes en materia de seguros, reaseguros y aseguradoras cautivas, en otras latitudes se minimiza la regulación y el gobierno se lanza en pro de un nicho altamente fructífero.
Se trata de Bermuda. Esta isla caribe-a se dedicaba hasta hace unos a-os casi exclusivamente a atender a los turistas que la visitaban. Hoteles de todo tipo, grandes y chicos, lujosos y modestos, llenaron sus playas y albergaron a miles de visitantes. Hoy en día, sin embargo, la peque-a isla se ha convertido en el tercer centro más importante del mundo, después de Nueva York y Londres, en materia de seguros.
Las principales razones para este cambio son sencillas. En primera instancia, la decisión estratégica e institucional a nivel gubernamental de convertir a la isla en un verdadero centro internacional de seguros. Tomada esa decisión, el gobierno promovió la adopción de una legislación que permitiera el desarrollo de una industria autorregulada pero supervisada por entes dotados de los recursos y conocimientos para verificar su estabilidad y seriedad en todo momento, y que promoviera la inversión y activa participación extranjera, cuyas sapiencias eran indispensables cuando en la isla no existan. Y reconociendo que lo anterior era insuficiente, entonces la isla envió a sus mejores emisarios al exterior a promover la jurisdicción-n como un lugar propicio para hacer negocios de seguros.
Operan en Bermuda? Casi todas las grandes aseguradoras. Además, han captado los negocios colaterales de las principales empresas multinacionales, cuyas necesidades en esta rama eran atendidas por las aseguradoras tradicionales, pero a muy alto costo. Y, finalmente, en la isla han instalado sus operaciones aquellos aseguradores que se aventuran a asumir riesgos especializados, tales como los concernientes a responsabilidad profesional y desastres naturales.
As", esta peque-a isla y su escasa población están explotando un nicho en el mercado internacional de paraísos fiscales, superando por completo los riesgos y estigmas de sus competidores, vulnerables al lavado de dinero.
Se trata de Bermuda. Esta isla caribe-a se dedicaba hasta hace unos a-os casi exclusivamente a atender a los turistas que la visitaban. Hoteles de todo tipo, grandes y chicos, lujosos y modestos, llenaron sus playas y albergaron a miles de visitantes. Hoy en día, sin embargo, la peque-a isla se ha convertido en el tercer centro más importante del mundo, después de Nueva York y Londres, en materia de seguros.
Las principales razones para este cambio son sencillas. En primera instancia, la decisión estratégica e institucional a nivel gubernamental de convertir a la isla en un verdadero centro internacional de seguros. Tomada esa decisión, el gobierno promovió la adopción de una legislación que permitiera el desarrollo de una industria autorregulada pero supervisada por entes dotados de los recursos y conocimientos para verificar su estabilidad y seriedad en todo momento, y que promoviera la inversión y activa participación extranjera, cuyas sapiencias eran indispensables cuando en la isla no existan. Y reconociendo que lo anterior era insuficiente, entonces la isla envió a sus mejores emisarios al exterior a promover la jurisdicción-n como un lugar propicio para hacer negocios de seguros.
Operan en Bermuda? Casi todas las grandes aseguradoras. Además, han captado los negocios colaterales de las principales empresas multinacionales, cuyas necesidades en esta rama eran atendidas por las aseguradoras tradicionales, pero a muy alto costo. Y, finalmente, en la isla han instalado sus operaciones aquellos aseguradores que se aventuran a asumir riesgos especializados, tales como los concernientes a responsabilidad profesional y desastres naturales.
As", esta peque-a isla y su escasa población están explotando un nicho en el mercado internacional de paraísos fiscales, superando por completo los riesgos y estigmas de sus competidores, vulnerables al lavado de dinero.