Seis candidatos a Alcalde capitalino
Estas elecciones son diferentes por varias cosas. Primero, hay muy poco entusiasmo entre los electores. Pareciera que la clase política nos ha hecho una encerrona y nos obligan a decidir frente a una pobre oferta electoral. Además, no parece que habrá sorpresas en el caso de la elección presidencial y eso le quita interés al tema. Pero en la competencia por la Alcaldía capitalina, de un tiempo para acá no ha habido un día aburrido. Las denuncias de tipo penal o electoral se han repartido entre los dos candidatos principales con nuevos giros cada tantos días. Los otros dos no levantan apoyo, ni siquiera con los principales contrincantes heridos gravemente en su credibilidad.
Si bien son cuatro postulaciones, hay seis posibles alcaldes en liza. Esto, porque el caso del supuesto financiamiento de la campaña del Sr. Velásquez por un ciudadano colombiano detenido por actividad criminal en su país de origen, cada día adquiere nuevas evidencias; y el caso de los derechos políticos del Sr. Vallarino pende de un hilo, con lo que si es elegido alguno de ellos podría terminar su suplente ejerciendo el cargo.
Todo indica que ambos casos tendrán definición después de las elecciones del 3 de mayo, y como quiera que una de las dos propuestas será muy probablemente la ganadora, los electores que ponderan por quién votar deben manejar varios elementos de juicio. ¿Debo presumir la inocencia hasta que se pruebe lo contrario? ¿Mintió o no mintió? ¿Debo votar para que gane el candidato que me gusta o para que no gane el que no me gusta? Al votar por alguno de los candidatos principales, ¿lo hago realmente por éste o estoy votando por su candidato a vicealcalde? Todas preguntas válidas en la mente del elector. Las encuestas plantean un final de fotografía. Amanecerá y veremos.