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Sensatez y racionalidad histórica con Martín


Es importante señalar que en las elecciones del dos de mayo enfrentamos el dilema del desarrollo sostenible con gobernabilidad democrática o sencillamente quedarnos sumergidos en el actual escenario de contracultura democrática y sus flagelos como la pobreza, el desempleo y la corrupción rampante que ha enervado profundamente el Estado de derecho constitucional.
Somos unos convencidos de que Martin Torrijos en el escenario nacional constituye un factor de relevo generacional en la política y que posee toda la voluntad para abordar temas estratégicos de la vida nacional, como son:
La recomposición del Estado de derecho, la gobernabilidad democrática y la implementación de una economía con rostro humano. En sintésis, la candidatura de Martín Torrijos representa la posibilidad de un mejor porvenir, de superación de las taras que dificultan un funcionamiento coherente y progresista de la democracia que está ayuna de un enfoque social y solidario.
En lo que concierne a Poder Social Siglo XXI se tomó la decisión mayoritaria de apoyar la alianza Patria Nueva que encabeza el joven dirigente Martín Torrijos, en tanto que su plataforma programática es la que mejor proyecta el diseño de un Estado provisto de propósitos nacionales y es la que mejor interpreta y recoge las tendencias que en América Latina han entendido que las democracias y en ella, los gobiernos tienen que procurar encontrar los mecanismos o puentes que hagan posible la intervención de la sociedad civil en los asuntos de la administración pública. De allí que el candidato Martín Torrijos ha entendido perfectamente que la gobernabilidad y la democracia tienen que impregnarse de un enfoque social y participativo.
Todo lo anterior es lo que nos lleva a sostener que la candidatura de Martín Torrijos representa la racionalidad y la sensatez histórica; es decir, la posibilidad de propiciar las condiciones que coloquen al pueblo panameño como el verdadero protagonista y actor de la historia nacional.
Martín Torrijos, deberá obrar y gobernar teniendo siempre aquella frase célebre del presidente Abraham Lincon: " el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo".
Por otro lado, es importante señalar que el candidato de Patria Nueva, después de varias décadas, ha logrado involucrar en la actividad política nacional a los jóvenes, muchachos y muchachas mayores de edad. Este fenómeno ya constituye un aporte importante de Martín Torrijos a la democracia panameña. La juventud percibe y siente que Torrijos sí será el presidente de las oportunidades.
En otro orden de ideas, también llama la atención, tal como lo señalamos, la alianza Patria Nueva, entiende perfectamente que la democracia se construye desde la base. En este aspecto resalta el concepto de la autogestión comunitaria, como forma de organización, para resolver los problemas existenciales de sus miembros, obviamente, con la ayuda e incentivo del gobierno. Se trata de una retoma del concepto de la yunta pueblo-gobierno. Como si lo anterior fuera poco, el próximo gobierno de la gobernabilidad democrática se propone garantizar, tal como lo propuso el presidente Lula en Brasil, atacar frontalmente la pobreza y en este proceso proveer alimentación diaria a todos los niños del país que carecen del mínimo existencial. En el plano de la administración de justicia, el futuro presidente ha sido claro al señalar que en la designación de los futuros magistrados y procuradores primará el principio de la independencia, honestidad y transparencia.
Finalmente, exhortamos a todo el pueblo panameño a acudir a votar el dos de mayo para elegir a Martín Torrijos como presidente. No podemos soslayar que el acto de votar constituye una relación sinalagmática, es decir, que en el proceso de consignar el voto se establecen derechos y obligaciones; por un lado, el gobierno elegido queda obligado a cumplir con el programa de gobierno prometido y por el otro lado, el elector se reserva la cláusula que contiene el derecho de exigir y fiscalizar a los elegidos. No se puede perder de perspectivas que la democracia no se agota en unas elecciones generales para elegir a los nuevos dignatarios del poder público, sino que es un proceso de permanente interrelación-estado- sociedad civil. Tampoco podemos ignorar, tal como lo ha señalado el PNUD, que la democracia forzosamente tiene que estar revestida de un alto contenido social y humano.
Compatriotas y ciudadanos panameños, no tengan dudas, el candidato Martín Torrijos comprende y tiene la suficiente voluntad para cometer la construcción de un nuevo país.

101 años de Panamá América

 
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