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Sesqui Centenario (1849-1999)


Ciento cincuenta años dando garantías de perdurabilidad en el servicio a Dios en las almas, fieles a la luminosa visión de su Santo Fundador San Antonio María Claret y Clara, celebran los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (c.m.f) que llevan desplegando su celo apostólico en Panamá, la mitad de esa existencia institucional.
En el Episcopologio católico panameño, cuentan con seis Prelados Claretianos que han pastoreado esta grey a ellos encomendada. Los Excelentísimos Monseñores Juan José Maiztegui, José María Preciado, Jesús Serrano, Marcos Zuluaga, Carlos María Ariz y Rómulo Emiliani, imitando así en estas delicadas funciones a su padre y Fundador, San Antonio Claret, que fuera Obispo de Santiago de Cuba.
En la geografía apostólica panameña estos misioneros han recorrido casi todo el país desde Cristo Rey, Santuario Nacional, USMA, costa atlántica, Kuna Yala y la región misionera del Darién y hasta hace poco la provincia de Coclé, en Aguadulce.
La mayoría de las comunidades religiosas establecidas en Panamá se han nutrido principalmente de los sacerdotes oriundos de diversos sitios de España. Los hay vascos, navarros, catalanes, vallisoletanos, aragoneses, castellanos y además de ellos, últimamente figuran ticos, nicas, salvadoreños y varios ilustres panameños.
Los Padres José Trinidad Correa (Los Santos), Ignacio Ting Pon Lee (Colón), Ibelele Olowaipilele; el Padre Davis, Venicio Morales (Kuna Yala), Nicolás Delgado Diamante (Colón), y Enrique Castro (Aguadulce) preceden a un número notable de jóvenes que hoy maduran en las casas de formación.
Famosos los Padres Manuel Prada por el Rosario de la Aurora y Javier Villanueva, incansable predicador en la arriesgada lucha civilista.
Personalmente compartimos responsabilidades hoy día, con el Padre Vicente Gil, Vicario de Comunicación, amén de sus otras ocupaciones. Con el Padre Vicente Sidera desde Natá, hemos guardado gran aprecio y amistad y le deseo éxito en su trabajo como director de la emisora "Voz sin fronteras" de Metetí, y en los Encuentros Matrimoniales, hace muchos años, conocí al actual y dinámico párroco Lamberto Picado, de verso fácil, buen humor, muy apreciado por su feligresía y los "encontrados".
La comunidad parroquial agradecida los homenajeó el 27 de octubre con una concurrida Gran Cena de Amistad amenizada por un acto artístico musical. Una manera de agradecer este prolongado y perseverante esfuerzo por caminar con un sector de los creyentes católicos y marianos hacia el Padre de todos.
Antonio Claret, fundador "Hoy comienza una grande obra", junto con sus compañeros Jaume Clotet, Venerable, José Xifre, Esteban Sala, Domingo Fábregas y Manuel Vilaró fundó una congregación que hoy cuenta con 450 casas en todos los continentes, 270 mártires beatificados sobre todo los de Barbastro, en su gran mayoría jóvenes estudiantes víctimas de la sevicia sectaria del ateísmo.
Si en la invitación agradecían la amistad, hoy no sólo la comunidad panameña agradece y reitera esa misma amistad sino que también se les reconoce en estos días patrios como forjadores de la espiritualidad del panameño que necesita el país para el nuevo milenio.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América