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"Si vis pacem, para bellum"


("Si quieres la paz, prepárate para la guerra") El conflicto tras la intervención militar norteamericana en Irak, ha desatado gran polémica entre quienes aprueban o desaprueban dicha operación militar. Aquellos que defienden y apoyan la decisión norteamericana, lo hacen bajo la tesis de que el régimen dictatorial iraquí no sólo representa para sus habitantes un régimen de terror, sino que, para el resto del mundo, una seria amenaza, principalmente para EE.UU., cuya seguridad hoy es sumamente cuestionada luego de los acontecimientos del 11 de Septiembre.
Qué no decir del resto del mundo capitalista, igualmente amenazado, pues constituye fácil blanco de ataques de una lucha muy distinta a la que el mundo ha observado, pues el objetivo, por más absurdo que nos parezca, se caracteriza por la ausencia de objetivo militar. Este tipo de lucha se distingue por enmarcarse en conductas atroces, ejecutadas por dementes y cobardes que seleccionarán con gusto como destino u objetivo final de sus operaciones, desde niños que asistan a un jardín de la infancia, hasta cualquier puesto de revistas, restaurante, centro comercial, etc., al que acudan cientos de inocentes que no tienen relación alguna con sus reclamaciones, odios y rencores, pero que pueden ser presa fácil de esta lucha; tal como ocurrió en las Torres Gemelas. Allí, chinos, negros y blancos fueron vilmente asesinados al ser simplemente escogidos como objetivo final de una operación terrorista que sólo puede tener justificación o explicación en la mente de enfermos mentales que, de paso, han decidido advertir al mundo que son la nueva amenaza y que tendremos que aceptar que ésta será su forma de reivindicación de derechos, en claro desafío y menosprecio por la vida de niños, jóvenes, adultos y ancianos sin distinción de sexo, raza e ideas políticas.
222...la máxima o sentencia latina que titula este artículo, tendrá aplicación en el presente; y por más arbitrario, irracional e injusto que nos parezca, será invocada por los Estados Unidos.
Por otro lado, encontramos entre quienes se oponen al conflicto, una diversidad de grupos humanos, heterogéneos entre sí (religiosos, pacifistas, artistas, estudiantes, políticos de izquierda, centro y derecha, etc.), pero coincidentes en las circunstancias actuales aparentemente, pues la habilidad probada de algunos de sus actuales integrantes, entre los cuales encontraremos políticos hipócritas y pseudo comunistas o supuesta gente de izquierda, que desde sus comodidades de hoy, sus BMW, Mercedes, etc., continuarán gritando consignas antiimperialistas, disfrazadas con un barniz de paz, cuando en el pasado fueron amantes de dictaduras, y de violaciones de derechos humanos; apóstatas de derechos elementales del ser humano (libertad de expresión, de reunión, de elegir a sus gobernantes, etc.); cómplices de la violencia, el fraude, el crimen y la injusticia que, lamentablemente, asoló nuestra América, bajo la mirada cómplice de Norteamérica, cuando acostumbraba cenar con dictadores criminales.
Afortunadamente, para legitimar ante los escépticos estas marchas y reclamaciones de paz, confundidos entre los profesionales de la política antes mencionados, se alzan verdaderas voces de paz; gente que cree fervientemente en un ser superior amante de la paz, cualquiera que sea su nombre, que vela por nosotros (aunque, por desgracia, la historia nos demuestra que somos protagonistas de nuestros propios destinos); un ser superior que nos manda amar al prójimo, pero que también nos señala cuidar nuestros seres queridos y a nosotros mismos.
Por lo anterior, entonces, constituye un derecho el defenderse, de tal forma que la máxima o sentencia latina que titula este artículo, tendrá aplicación en el presente; y por más arbitrario, irracional e injusto que nos parezca, será invocada por los Estados Unidos en defensa de su seguridad y de sus intereses; claro está, independientemente de las razones que en su contra sean esgrimidas. A este respecto, y en lo que a la razón concierna, tendrá aplicación lo que sostuvo René Descartes cuando decía: " No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente."
(apenalba@cableonda.net)

101 años de Panamá América

 
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