Sigámosle la pista a todos
El plan "Sígale la pista" al Presidente iniciado por este mismo diario es genial. Sin embargo, creo que los ciudadanos responsables deben seguirle la pista a todos los que tienen aspiraciones de escalar hasta la cima del poder. Y esto resulta natural, ya que apenas termina una elección parece que la costumbre va a ser iniciar ipso facto el activismo relacionado con la elección subsiguiente. Es decir, proselitizar los cinco años del período presidencial recién instaurado.
Con esto en mente, ya muchos se han fijado en el discurso "Sí se puede" del presidente del Tribunal Electoral (TE) y también el aparente exceso de agresividad que desplegó el Fiscal Electoral (FE) en el caso de la elección a legislador del 9-1 de Darién. Otro dato que no se debe olvidar es que el TE arguyó que la inclusión de una quinta papeleta en los comicios del 2 de mayo pasado no era logísticamente posible, lo cual para mí fue una manera bellaca de escurrir el bulto, por las razones que tuvieran.
Agréguese el almuerzo que recientemente se engulló el antecesor de Mireya con unos humildes niños de primaria, lo cual ha puesto a pensar a muchos si ya comenzó su proselitismo para las elecciones de 2009.
Para no obviar lo positivo, reitero que la conducta de Martín con su esposa e hijos nos hace sentir esperanzados de que administrará el país con cariño. El otro lado de la moneda lo vi cuando declaró que un miembro de su equipo de transición tiene un expediente limpio y es un buen profesional. Estoy convencido que una mayoría se habrá preguntado aquello de los dos indultos que le fueron concedidos y que podrían haber aparecido en su expediente. En breve, en este caso Martín no dio en el blanco y usó un juego de palabras para intentar "pasar agachado" olvidando aquello de que la mujer del César no sólo debe ser pura sino aparentarlo también. Otro punto es que tiene asesores cercanos que fueron norieguistas incondicionales. Sé que me criticarán por criticón, sin embargo, siento que al señalar llagas estoy ayudando al presidente electo a evitar metidas de pata que a la larga dañarían su administración y, por consiguiente, al país. Se supone que en guerra avisada no muere soldado.
También me dio grima leer a un ex alto funcionario de la narcodictadura que con la arrogancia y soberbia de sus buenos tiempos autocráticos se vanagloria porque vaticinó, correctamente según él, que "la dicotomía entre civilismo y militarismo, aplicada a la cuestión electoral en Panamá ha sido enterrada por la historia." Opino que el civilismo es lo mejor que ha ocurrido en nuestra tierra, si lo comparamos con el militarismo. Ahora bien, el hecho de que algunos "líderes" demostraron que no eran tales, no quiere decir que el civilismo haya sido enterrado. El personaje a quien aludo fue el que en una ocasión expresó, en sus tiempos de gloria milica, y espero que la memoria no me falle, "Tienen que aguantarse la yuca".
Mencionaré de manera muy breve la reingeniería de los Partidos Arnulfista y MOLIRENA. El primero creo que está dividido entre los verdaderos arnulfistas y los mireyistas. El segundo tiene sus divisiones no sólo entre Maco, Arturo Vallarino y Billy Ford, sino entre los que sin ser líderes han sido dirigentes por razones oligárquicas que incluyen cosas como abolengo, dinero y nepotismo, por mencionar unos pocos elementos.
Más me interesa lo que va a hacer Endara dentro de Solidaridad. Soy de la opinión que Samy Lewis Galindo se portó a la altura en esta campaña respaldando el hábil y astuto proselitismo que orientó Endara con el apoyo de lugartenientes destacados como Billy Ford, Alejandro Posse, José Raúl Mulino y, por supuesto, el inefable Chinchorro. Y digo que me interesa porque el agitarse políticamente a base de principios, tal cual hicieron estas personas, es lo que necesita Panamá. No requerimos nuevos partidos, sino perseverar en actuaciones transparentes como las del Partido Solidaridad y sus dirigentes, agregando eso sí, sangre nueva con moral elevada, para enderezar los rumbos torcidos a que nos han acostumbrado nuestros politiqueros de siempre. Panamá es inmortal.
Con esto en mente, ya muchos se han fijado en el discurso "Sí se puede" del presidente del Tribunal Electoral (TE) y también el aparente exceso de agresividad que desplegó el Fiscal Electoral (FE) en el caso de la elección a legislador del 9-1 de Darién. Otro dato que no se debe olvidar es que el TE arguyó que la inclusión de una quinta papeleta en los comicios del 2 de mayo pasado no era logísticamente posible, lo cual para mí fue una manera bellaca de escurrir el bulto, por las razones que tuvieran.
Agréguese el almuerzo que recientemente se engulló el antecesor de Mireya con unos humildes niños de primaria, lo cual ha puesto a pensar a muchos si ya comenzó su proselitismo para las elecciones de 2009.
Para no obviar lo positivo, reitero que la conducta de Martín con su esposa e hijos nos hace sentir esperanzados de que administrará el país con cariño. El otro lado de la moneda lo vi cuando declaró que un miembro de su equipo de transición tiene un expediente limpio y es un buen profesional. Estoy convencido que una mayoría se habrá preguntado aquello de los dos indultos que le fueron concedidos y que podrían haber aparecido en su expediente. En breve, en este caso Martín no dio en el blanco y usó un juego de palabras para intentar "pasar agachado" olvidando aquello de que la mujer del César no sólo debe ser pura sino aparentarlo también. Otro punto es que tiene asesores cercanos que fueron norieguistas incondicionales. Sé que me criticarán por criticón, sin embargo, siento que al señalar llagas estoy ayudando al presidente electo a evitar metidas de pata que a la larga dañarían su administración y, por consiguiente, al país. Se supone que en guerra avisada no muere soldado.
También me dio grima leer a un ex alto funcionario de la narcodictadura que con la arrogancia y soberbia de sus buenos tiempos autocráticos se vanagloria porque vaticinó, correctamente según él, que "la dicotomía entre civilismo y militarismo, aplicada a la cuestión electoral en Panamá ha sido enterrada por la historia." Opino que el civilismo es lo mejor que ha ocurrido en nuestra tierra, si lo comparamos con el militarismo. Ahora bien, el hecho de que algunos "líderes" demostraron que no eran tales, no quiere decir que el civilismo haya sido enterrado. El personaje a quien aludo fue el que en una ocasión expresó, en sus tiempos de gloria milica, y espero que la memoria no me falle, "Tienen que aguantarse la yuca".
Mencionaré de manera muy breve la reingeniería de los Partidos Arnulfista y MOLIRENA. El primero creo que está dividido entre los verdaderos arnulfistas y los mireyistas. El segundo tiene sus divisiones no sólo entre Maco, Arturo Vallarino y Billy Ford, sino entre los que sin ser líderes han sido dirigentes por razones oligárquicas que incluyen cosas como abolengo, dinero y nepotismo, por mencionar unos pocos elementos.
Más me interesa lo que va a hacer Endara dentro de Solidaridad. Soy de la opinión que Samy Lewis Galindo se portó a la altura en esta campaña respaldando el hábil y astuto proselitismo que orientó Endara con el apoyo de lugartenientes destacados como Billy Ford, Alejandro Posse, José Raúl Mulino y, por supuesto, el inefable Chinchorro. Y digo que me interesa porque el agitarse políticamente a base de principios, tal cual hicieron estas personas, es lo que necesita Panamá. No requerimos nuevos partidos, sino perseverar en actuaciones transparentes como las del Partido Solidaridad y sus dirigentes, agregando eso sí, sangre nueva con moral elevada, para enderezar los rumbos torcidos a que nos han acostumbrado nuestros politiqueros de siempre. Panamá es inmortal.