Sinceridad desde todos los sectores
Una vez más, los inconvenientes que se vienen sucediendo desde hace años - puede extenderse a décadas- y acrecentados en las últimas semanas, inciden en gran medida en los sectores menos pudientes. El mayor número de panameños que ingresó en la brecha de la pobreza no puede negarse, ni en el territorio nacional, ni en el más lejano sitio del mundo. Esto debe ser asumido y trabajar sobre la base de este verdadero desastre que han producido o provocado los distintos gobiernos - surgidos de la democracia o los de facto -, pero nadie se quiere hacer cargo de lo generado. Muchos continúan en la misma vía sin darse cuenta que la gente se cansó; los "Afudólares" son una prueba demostrativa de lo antedicho.
A la intención que esgrimen algunos políticos, por buscar mejorar la situación, debe sumarse la acción, caso contrario no se podrá avanzar. Ha llegado el momento que se sinceren, pero en serio, que no sea una simple expresión de deseo. Es menester producir cambios profundos, como corresponde ante una crisis angustiante.
Hace años nos encontrábamos en la "cornisa"; con el tiempo comenzamos a transitar por la pendiente; ahora estamos en el precipicio. Superar esa instancia depende de todos, pero principalmente de quienes tienen grandes responsabilidades, políticos, empresarios, dirigentes, trabajadores. Si cada uno pretende salvarse no podremos superar la instancia y estaremos condenados para siempre. Tenemos capacidad para salvarnos, pero hay que emplearla con inteligencia y sinceridad.
A la intención que esgrimen algunos políticos, por buscar mejorar la situación, debe sumarse la acción, caso contrario no se podrá avanzar. Ha llegado el momento que se sinceren, pero en serio, que no sea una simple expresión de deseo. Es menester producir cambios profundos, como corresponde ante una crisis angustiante.
Hace años nos encontrábamos en la "cornisa"; con el tiempo comenzamos a transitar por la pendiente; ahora estamos en el precipicio. Superar esa instancia depende de todos, pero principalmente de quienes tienen grandes responsabilidades, políticos, empresarios, dirigentes, trabajadores. Si cada uno pretende salvarse no podremos superar la instancia y estaremos condenados para siempre. Tenemos capacidad para salvarnos, pero hay que emplearla con inteligencia y sinceridad.