Sobre el Tapón
La insistencia del periodista José E. Mosquera referente a la viabilidad de la apertura de la frontera colombo-panameña me ha llamado la atención, por lo que he leído con detenimiento sus artículos publicados. Concluyo en reconocer que el periodista conoce toda la historia de la posible construcción vial. En su último artículo menciona un estudio ambiental que descartó las opciones de vía férrea y de un ferry para unir a los dos países, basados en que estas alternativas no eran compatibles con el sistema de transporte existente en Panamá.
Cuando una compañía colombiana intentó hace pocos años solicitar autorización para que se le permitiera llegar vía ferry desde la ciudad de Cartagena a la ciudad de Colón, se le negaron los permisos aduciendo las autoridades gubernamentales panameñas razones fitosanitarias.
Pero el estudio mencionado por el señor Mosquera tiene casi 20 años, ya que era de 1985, por lo que es posible opinar que las condiciones han cambiado, desde esa fecha.
La capacidad portuaria de Colón ha cambiado significativamente. Además de la enorme cantidad de contenedores que se mueven en sus puertos, ahora se reciben varios cruceros al año. También es cierto que, a la fecha, contamos con un ferrocarril cuyas previsiones futuras de desarrollo y modernización se palpan desde ahora muy positivas, por lo que el trasiego de carga y pasajeros para unir los puertos terminales de Panamá y de Colón se hará mucho más fácil.
Las razones fitosanitarias que impidieron la aprobación del ferry Cartagena-Colón aún subsisten. Pero me pregunto, ¿es la mercancía que viene en un barco más difícil de sanear o controlar que la que viene por carretera? En la frontera tico panameña, que es mucho más pequeña, se da toda clase de contrabando, así como que las personas cruzan de un lado al otro sin ninguna limitación. ¿Se imagina Ud. cómo será en la enorme frontera colombo-panameña?
Cuando se construye una carretera se tiene que tomar en cuenta que el desarrollo comercial, a ambos lados de la misma, afectará ambientalmente el área. Pensemos en lo que sucederá con nuestra selva del Darién, poseedora de tanta riqueza natural y considerada pulmón del mundo.
No somos ambientalistas radicales, pensamos más viable una carretera costera con la anuencia de la población kuna, que ayude a su desarrollo social y económico solamente. O la otra alternativa, más ecoturística y con mayor capacidad de desarrollar a varias ciudades, el ferry Cartagena-Colón.
Cuando una compañía colombiana intentó hace pocos años solicitar autorización para que se le permitiera llegar vía ferry desde la ciudad de Cartagena a la ciudad de Colón, se le negaron los permisos aduciendo las autoridades gubernamentales panameñas razones fitosanitarias.
Pero el estudio mencionado por el señor Mosquera tiene casi 20 años, ya que era de 1985, por lo que es posible opinar que las condiciones han cambiado, desde esa fecha.
La capacidad portuaria de Colón ha cambiado significativamente. Además de la enorme cantidad de contenedores que se mueven en sus puertos, ahora se reciben varios cruceros al año. También es cierto que, a la fecha, contamos con un ferrocarril cuyas previsiones futuras de desarrollo y modernización se palpan desde ahora muy positivas, por lo que el trasiego de carga y pasajeros para unir los puertos terminales de Panamá y de Colón se hará mucho más fácil.
Las razones fitosanitarias que impidieron la aprobación del ferry Cartagena-Colón aún subsisten. Pero me pregunto, ¿es la mercancía que viene en un barco más difícil de sanear o controlar que la que viene por carretera? En la frontera tico panameña, que es mucho más pequeña, se da toda clase de contrabando, así como que las personas cruzan de un lado al otro sin ninguna limitación. ¿Se imagina Ud. cómo será en la enorme frontera colombo-panameña?
Cuando se construye una carretera se tiene que tomar en cuenta que el desarrollo comercial, a ambos lados de la misma, afectará ambientalmente el área. Pensemos en lo que sucederá con nuestra selva del Darién, poseedora de tanta riqueza natural y considerada pulmón del mundo.
No somos ambientalistas radicales, pensamos más viable una carretera costera con la anuencia de la población kuna, que ayude a su desarrollo social y económico solamente. O la otra alternativa, más ecoturística y con mayor capacidad de desarrollar a varias ciudades, el ferry Cartagena-Colón.