Sobre fondos y vías
Resulta difícil comprender cómo se relegó por años el manejo de esos muchos millones de dólares que tiene en efectivo la Caja de Seguro Social.
De haber hecho gala de una visión más imaginativa respecto a inversiones utilizando esta gran suma de dinero, el fondo de vejez, invalidez y muerte - entre otros - estaría en condiciones muy diferentes a las que amenazan hoy con liquidar este vital renglón dentro de la seguridad social panameña.
Luego de esta breve introducción plantearé algunas reflexiones en torno al Fondo Fiduciario y la posible venta de las acciones de Cables & Wireless.
Cuando se habló de emplear los 1.3 billones de dólares que conforman dicho recurso nacional, la administración Moscoso propuso un esquema muy semejante al aplicado hasta ahora para disponer de los dineros del Seguro Social, es decir, preservar el capital y hacer inversiones en plazos fijos y bonos de muy bajo rendimiento para atender parte de las necesidades sociales del país.
Los partidos que integran Acción Opositora sometieron un esquema más sofisticado y que plantea la división del Fondo Fiduciario en cuatro grupos, empleando el capital para redimir parte de la deuda externa y mantener así la capacidad de solicitar nuevos créditos, además de liberar flujo de caja para resolver algunos problemas urgentes, a través de mecanismos combinados de inversión entre el Estado y la empresa privada.
Hace algunos días (El Panamá América, 20 de abril) Ricardo Quijano - viceministro de Economía - señaló entre otras cosas que "lo sustantivo de la presentación de nuestro proyecto de ley es reducir la deuda y vender las acciones de Cables & Wireless para poder darle respuestas a las áreas sociales del país". Añadió también el alto funcionario que "hasta el momento ningún grupo ha presentado una propuesta que supere el rendimiento del 10 por ciento que se contempla en la estrategia financiera del gobierno".
Si bien es cierto que la actual administración ha reconocido coincidencias entre su propuesta y la elaborada por Acción Opositora ha ignorado todo el potencial (El Universal, 27 de abril) de un proyecto que, a mi modesto entender, resulta la más ingeniosa idea hasta ahora planteada para emplear sesudamente el Fondo Fiduciario y las acciones de Cables & Wireless.
Sebastián Méndez Chiappetto, ciudadano panameño, presidente de un importante grupo financiero y a título personal, hizo pública hace ya varias semanas lo que ha llamado la Tercera Vía para el manejo del Fondo Fiduciario.
La diferencia primordial entre este esquema y los dos anteriores es la implantación de un proceso novedoso para colocar dichos dineros en acciones de compañías dedicadas al desarrollo de tecnología avanzada e Internet, es decir, cambiar el sistema de bajo rendimiento que producen generalmente las inversiones bancarias tradicionales para usufructuar de las grandes utilidades que generan la mayoría de las empresas líderes listadas dentro del mercado NASDAQ.
Como elemento adicional esta transacción permitiría suscribir un contrato para el retiro en efectivo de hasta el 50% del valor de mercado de las acciones en cartera. Esto dejaría atender, sin disminuir el capital, las inversiones sociales más apremiantes, mientras los documentos negociables seguirían aumentando su valor que, según el comportamiento bursátil que dicha bolsa ha registrado en los últimos tiempos, bien pudiese estar en el orden del 25% anual.
La explicación detallada del funcionamiento, procedimientos de implantación, riesgos y otros elementos importantes para el análisis de este método han sido publicados por este mismo diario en diferentes y bien documentadas entregas. La próxima semana plantearé cómo esta ingeniosa propuesta pudiera contribuir al buen desarrollo de las áreas revertidas.
De haber hecho gala de una visión más imaginativa respecto a inversiones utilizando esta gran suma de dinero, el fondo de vejez, invalidez y muerte - entre otros - estaría en condiciones muy diferentes a las que amenazan hoy con liquidar este vital renglón dentro de la seguridad social panameña.
Luego de esta breve introducción plantearé algunas reflexiones en torno al Fondo Fiduciario y la posible venta de las acciones de Cables & Wireless.
Cuando se habló de emplear los 1.3 billones de dólares que conforman dicho recurso nacional, la administración Moscoso propuso un esquema muy semejante al aplicado hasta ahora para disponer de los dineros del Seguro Social, es decir, preservar el capital y hacer inversiones en plazos fijos y bonos de muy bajo rendimiento para atender parte de las necesidades sociales del país.
Los partidos que integran Acción Opositora sometieron un esquema más sofisticado y que plantea la división del Fondo Fiduciario en cuatro grupos, empleando el capital para redimir parte de la deuda externa y mantener así la capacidad de solicitar nuevos créditos, además de liberar flujo de caja para resolver algunos problemas urgentes, a través de mecanismos combinados de inversión entre el Estado y la empresa privada.
Hace algunos días (El Panamá América, 20 de abril) Ricardo Quijano - viceministro de Economía - señaló entre otras cosas que "lo sustantivo de la presentación de nuestro proyecto de ley es reducir la deuda y vender las acciones de Cables & Wireless para poder darle respuestas a las áreas sociales del país". Añadió también el alto funcionario que "hasta el momento ningún grupo ha presentado una propuesta que supere el rendimiento del 10 por ciento que se contempla en la estrategia financiera del gobierno".
Si bien es cierto que la actual administración ha reconocido coincidencias entre su propuesta y la elaborada por Acción Opositora ha ignorado todo el potencial (El Universal, 27 de abril) de un proyecto que, a mi modesto entender, resulta la más ingeniosa idea hasta ahora planteada para emplear sesudamente el Fondo Fiduciario y las acciones de Cables & Wireless.
Sebastián Méndez Chiappetto, ciudadano panameño, presidente de un importante grupo financiero y a título personal, hizo pública hace ya varias semanas lo que ha llamado la Tercera Vía para el manejo del Fondo Fiduciario.
La diferencia primordial entre este esquema y los dos anteriores es la implantación de un proceso novedoso para colocar dichos dineros en acciones de compañías dedicadas al desarrollo de tecnología avanzada e Internet, es decir, cambiar el sistema de bajo rendimiento que producen generalmente las inversiones bancarias tradicionales para usufructuar de las grandes utilidades que generan la mayoría de las empresas líderes listadas dentro del mercado NASDAQ.
Como elemento adicional esta transacción permitiría suscribir un contrato para el retiro en efectivo de hasta el 50% del valor de mercado de las acciones en cartera. Esto dejaría atender, sin disminuir el capital, las inversiones sociales más apremiantes, mientras los documentos negociables seguirían aumentando su valor que, según el comportamiento bursátil que dicha bolsa ha registrado en los últimos tiempos, bien pudiese estar en el orden del 25% anual.
La explicación detallada del funcionamiento, procedimientos de implantación, riesgos y otros elementos importantes para el análisis de este método han sido publicados por este mismo diario en diferentes y bien documentadas entregas. La próxima semana plantearé cómo esta ingeniosa propuesta pudiera contribuir al buen desarrollo de las áreas revertidas.