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Sobre la sexualidad


Estimado Lic. Oriel Domínguez: He leído con objetividad y detenimiento su artículo en Opinión, "Defendamos a nuestros hijos", publicado el día 6. Gracias a Dios que sus hijos y los míos tienen padres y abuelos como nosotros que los queremos y cumplimos con todos los derechos de los niños y las niñas. Por eso esa ley no la necesitan nuestros hijos que con nuestra guía no caerán en esos problemas. Esta ley es para proteger a la mayoría de los niños que: 1. Vienen al mundo por un instinto animal del sexo inseguro y que nadie los quiere, no les dan amor, un nombre, casa, comida, escuela, vestido, atención, cuidados, y los derechos que tienen como los afortunados de nuestros hijos. (Casa Esperanza, Hogares Crea, Malambo, etc.). 2. Vivimos en un mundo descompensado, en algunos lugares sobra comida y la gente es obesa y muere del corazón, en otros no tienen el pan nuestro de cada día. 3. Estos niños que necesitan la ley son los que no tienen padres a quien dirigirse para que los acompañen a un centro de salud, que a nadie les importa por sus vidas, son niños que cuando caen en una redada nadie los extraña en ninguna casa y no los van a buscar al tutelar. 4. Estos niños necesitan apoyo, primero para que no vuelvan al mismo círculo de tener niños a los 10 años a compartir sus carencias, su falta de amor, su falta de todo. 5. El VIH/SIDA no es una falacia, es una realidad.

Soy jubilada, católica, de 64 años, con 16 años de sobrevivencia de cáncer de mama; líder desde hace 14 años en la implementación de la salud, en la consecución de medicamentos para pacientes de cáncer, y de la federación de las enfermedades críticas, crónicas y degenerativas, donde supe del alto costo de la salud. Por ejemplo, un niño con hemofilia necesita desde su nacimiento hasta su muerte que le inyecten varias veces por semana el factor de coagulación. Hay familias que tienen cuatro hijos discapacitados por hemofilia y no operan a la mamá para no tener más hijos, y el costo anual de este factor es de $20,000. por persona. En cuanto al SIDA, ya debe saber usted el costo de los retrovirales. El mundo del cáncer en que me muevo atender, curar o extender la vida de cada paciente, cuesta más de $100,000.

Le felicito por haber sido educado como yo en el amor, con un hogar bellamente constituido hasta que mis padre murieron, donde se descubría lo bello de la sexualidad humana con la verdad y no con depravaciones autóctonas, en un tiempo donde se compartía con la familia. Luego me tocó criar sola a mis hijos; el trabajo fue doble y tuve éxito, dejando de ser persona para ser mamá 24 horas, pero yo los había traído al mundo y lo hice con mucho amor y ayuda de mis padres, mas no puedo hablar por las personas que no tuvieron la misma oportunidad que nosotros, cuya "cultura", aunque vivamos en Panamá, es diferente a la nuestra, ciudadanos que piensan que lo que hacen es lo correcto, tener muchos hijos con diferentes parejas, vivir hacinados, enseñarles el juega vivo, aprobar que se unan en pandillas para robar y vejar a otros seres humanos. Por su foto veo su juventud; cuando tenga mi edad y madurez, verá el mundo real en que vivimos. Le pido que lea el editorial del Panamá América del lunes 6, que reflexione, y con sus conocimientos y juventud no se siegue en la utopía de tener todos los hijos que queramos engendrar.

101 años de Panamá América

 
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