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Sobre propuestas y peajes (III)


Qué factores pudieran incidir para que una naviera opte por otra ruta que descarte los servicios del Canal de Panamá? Según expertos en la materia, son tres las posibles condiciones donde sustentar dicha disposición, a saber: seguridad de tránsito, cruce dentro de parámetros de tiempo aceptables y peajes equilibrados.
En la medida que la Autoridad del Canal de Panamá mantenga los estándares de excelencia hasta ahora demostrados, la seguridad de tránsito no será causal directa para desechar la infraestructura existente. El ensanche del Corte Culebra, y las mejoras en el manejo del recurso hídrico que se darán luego de la profundización dentro del cauce de navegación del lago Gatún, fueron decisiones sabias, pues garantizarán el flujo mantenido de naves disminuyendo, con la misma medida, tanto el tiempo que toma el recorrido por aguas panameñas, como el límite de calado permitido durante esos años que presentan sequías prolongadas. Además, si se llegaran a incorporar nuevas tasas - justas, razonables, equitativas y consistentes con el consumo de agua para reducir los fletes a quienes empleen buques que optimicen los estándares de la vía- pudiera duplicarse el ingreso actual e incentivar, aún más, el interés de la industria para optar por el trayecto istmeño.
Datos estadísticos de la ACP revelan que existió un crecimiento del 2% en el tonelaje de carga que cruzó por la vía interoceánica durante los años fiscales 1998 y 1999. Sin embargo, la misma fuente indica un aumento de sólo 0.9% en el período 2000 - 2001. Además, se registraron cambios considerables en las frecuencias y volúmenes acarreados dentro de las rutas que tradicionalmente emplean las facilidades canaleras. Por tal motivo no me parece prudente, ni ligar las nuevas tasas a un segmento de mercado en particular como tampoco favorecer al tipo de buque más significativo dentro de cada renglón, habida cuenta la variabilidad que han reflejado los informes generales de los últimos cuatro años.
Si mantenemos en buen estado lo que ya tenemos, al mismo tiempo que modernizamos aquellos elementos que la tecnología permita llevar a cabo de manera fácil y económica, administramos correctamente todo el potencial de la cuenca existente incrementando nuestras utilidades sobre la base del agua como el componente principal donde sustentar el cobro de tarifas para el Canal de Panamá y coordinando, de manera coherente, la vía interoceánica con el resto de las operaciones de trasiego istmeño, tendremos una infraestructura de servicio muy difícil de superar en el continente americano.
La ACP, como parte que es del Estado panameño, no puede mantenerse aislada de esa genuina política de tránsito que deberá implantarse a corto plazo. El esquema tarifario que me he permitido sugerir -bueno para ambas partes y complementado por los servicios del oleoducto, el ferrocarril, puertos y aeródromos en las cercanías de las dos entradas de la vía, además de viaductos paralelos y dársenas de alto calado que se construyan en ambos mares- brindará al comercio mundial un verdadero abanico de ofertas para acarrear mercancías por nuestro país.
222La ACP, como parte que es del Estado panameño, no puede mantenerse aislada de esa genuina política de tránsito que deberá implantarse a corto plazo.
Aplaudo la honesta preocupación de que ha hecho gala el cuerpo directivo de la ACP respecto al Canal y su futuro. Mi discrepancia con la esencia del planteamiento esbozado radica, aparte de la fórmula propuesta para calcular peajes, en el enfoque aún centralizado en torno a las operaciones de la vía interoceánica y a la tácita determinación de efectuar esa costosa ampliación para atender un sector del mercado naviero que no puede emplearla actualmente.
Es iluso pensar que el Canal de Panamá - por sí solo - seguirá ocupando ese rol cardinal que ostentó durante la transición del siglo 19 al 20. Estructurar, tanto una nueva escala de peajes como una onerosa expansión de las instalaciones existentes duplicando los parámetros del mismo esquema operativo con que fuera concebida, diseñada y construida hace casi 100 años, es una postura harto peligrosa por la obsolescencia conceptual que la misma encierra.
Es por estas razones, especialmente por el respeto que me merece la ACP en general, que he planteado estas reflexiones en torno a uno de los más importantes activos con que cuenta la República de Panamá.
(rbermudez@cableonda.net)
Sabemos que se dice que esto es utópico, erróneo, inaplicable... Sin embargo es un legítimo y modesto sueño de los que no nos resignamos a la pesadilla neoliberal, y es que la alternativa tampoco es seguir como hasta ahora.
Según cálculos de las Naciones Unidas, las sumas recaudadas de la aplicación de una tasa del 0.1% a las transacciones financieras antes referidas alcanzarían un volumen de recursos superior al necesario para desarrollar un programa planetario de erradicación de la pobreza. Con el 10% de la suma recaudada sería posible proporcionar atención sanitaria a todos los habitantes del planeta, suprimir las formas graves de mal nutrición y proporcionar agua potable a todo el mundo.
Con un 5% se podría establecer una red de planificación familiar a escala planetaria, de tal suerte que la población del mundo quedase estabilizada en el 2015. Con un 3% se conseguiría reducir a la mitad la tasa de analfabetismo presente en la población adulta.
(egrimal@cableonda.net)

101 años de Panamá América

 
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