default

Sobre todo, sin amnesia


En el tiempo que resta para que los candidatos continúen con su agenda de campaña, el escenario político está muy activo y escuchamos, con el propósito de ganar más simpatizantes, que éste y aquel gobierno es corrupto, es... y... es.
El panameño promedio no traga entero y en cierta forma le da oportunidad a hombres y mujeres que quieren hacer de Panamá un mejor país, alivianar el peso que les atormenta, creen en sus propuestas y planes de trabajo. Pero debemos ser conscientes de la inexistencia de una "varita mágica" para resolver todos los problemas (sería lo ideal). Los años son distintos, así como las necesidades; cada día trae su propio mal.
En campaña criticar es fácil, presentar un discurso muy elocuente y un plan de gobierno también lo es, pero qué de hacerlo realidad como se promete. Si volvemos la mirada a la historia no nos engañaremos, pues sus páginas están llenas de personajes políticos que quisieron tener el poder por esos sentimientos altruistas de hacer una gran nación; no obstante, esos sentimientos se convirtieron en dictadura y corrupción.
Hemos oído las promesas de un gobierno mejor, que trae un nuevo despertar y el corazón se llena de esperanza; mas, aquellos buenos ideales quedan en el olvido cuando suben a la silla presidencial, al palacio legislativo, a la alcaldía, a la junta comunal y otros. Llegan a parecerse al sistema que tanto atacaron. Y, como siempre, es el pueblo el que sale perdiendo. ¿Qué hacer frente a esto? A todos los políticos, recomendamos menos palabrerías y sí más hechos, contar con asesores que procuren el bienestar del pueblo, no criticar y sí actuar.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América