¿Socios comerciales?
En tiempos de crisis económica mundial y de contracción de mercados en EE.UU. y Europa, donde a pesar de la leve recuperación económica que ha empezado a darse, encontrar nuevas inversiones y socios comerciales se convierte en un asunto crucial para nuestra economía. Pero el camino para atraer inversiones extranjeras a Panama está lleno de dificultades. Especialmente si la entidad responsable de la política internacional no toma en cuenta que un mal manejo diplomático, derivado muchas veces de la ignorancia en temas fundamentales de política exterior, podría colocarnos en un mundo de exclusión internacional.
Viajes presidenciales que parecen producto de la improvisación o los caprichos personales de altos funcionarios, que rayan en una contradicción estratégica comercial, sumados al empleo de lenguajes políticos desatinados, son algunos factores que dan señales equivocadas en el extranjero. Los últimos viajes del mandatario han creado inesperados e innecesarios problemas políticos-diplomáticos que podrían desanimar las inversiones en el país y podrían impedir que los servicios y productos panameños penetren nuevos mercados. La sociedad panameña, harta de la corrupción que imperó en el pasado, podría estarse cansando de las meteduras de pata. El mundo exterior y la economía no son asunto de relajo, especialmente cuando el presidente Martinelli prometió sostener el crecimiento económico y aumentar el empleo.
Si no se endereza la agenda diplomática y se profesionaliza el desempeño en tales viajes, seguiremos en política exterior a paso de cangrejo, o en el mejor de los casos, como en las procesiones, dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás.