Solidaridad Internacional por la crisis hidrológica
El Canal de Panamá afronta una de las crisis más delicadas de su historia como consecuencia de las secuelas hidrológicas del fenómeno del Niño. La disminución progresiva del caudal de los ríos que alimentan la vía interoceánica ya de determinado restricciones preocupantes en el tránsito de naves de gran calado. Más no sabemos con certeza hasta que niveles descenderán las aguas y qué repercusiones puede alcanzar a tener en la navegación marítima.
Panamá no debe estar sola ante las dimensiones de la emergencia que se avecina, que puede crear trastornos impredecibles en el comercio internacional, afectando a numerosos países y empresas navieras de todos los lugares del planeta. Frente a las dimensiones multilaterales de la emergencia los usuarios internacionales debieran colaborar con las autoridades canaleras a paliar la crisis. Quizás la iniciativa de convocatoria debiera partir de nuestras autoridades canaleras. Así, administradores y usuarios involucrados pueden estudiar un plan de emergencia para nacionalizar el tránsito en función de la escasez de recursos hidrológicos o evaluar otro tipo de medidas alternativas y complementarias.
Por más o por menos, por superabundancia de agua o por dramático estiaje, el Niño somete a desafíos y calamidades. En los paises del Pacífico Sur, inundaciones, avalanchas, lluvias torrenciales y calamidades conexas, destruyen poblaciones, arrasan plantaciones, merman capital humano, paralizan, en suma, maquinarias productivas. A Panamá le ha tocado el azote de la sequía. Las autoridades del IRHE, actuando con previsión, elaboran programas de racionamiento de energía elétrica, a partir de la baja del caudal hidrológico del reservorio de la central del Bayano. Se recomienda el uso racional del agua potable, apelando al sentido de colaboración responsable de los usuarios. En el plano interno existe espectativa por apreciar el esfuerzo colectivo que es indispensable para conjurar las consecuencias de la reducción en la energía electrica.
En el plano internacional debemos movernos con dinamismo para obtener la cooperación de los usuarios del Canal. Estados Unidos y Japón han destacado su afán de colaboración en el estudio de nuevas esclusas. Este es el momento de convocarlos, al igual que China Popular y otros países líderes en la utilización del canal. Los ingentes recursos de la tecnología contemporánea en diversos niveles deben ponse al servicio de la vía interoceánica para que no sufra interrupciones y prosiga brindando su aporte al comercio internacional, como reza nuestra divisa, pro mundi beneficio.
Panamá no debe estar sola ante las dimensiones de la emergencia que se avecina, que puede crear trastornos impredecibles en el comercio internacional, afectando a numerosos países y empresas navieras de todos los lugares del planeta. Frente a las dimensiones multilaterales de la emergencia los usuarios internacionales debieran colaborar con las autoridades canaleras a paliar la crisis. Quizás la iniciativa de convocatoria debiera partir de nuestras autoridades canaleras. Así, administradores y usuarios involucrados pueden estudiar un plan de emergencia para nacionalizar el tránsito en función de la escasez de recursos hidrológicos o evaluar otro tipo de medidas alternativas y complementarias.
Por más o por menos, por superabundancia de agua o por dramático estiaje, el Niño somete a desafíos y calamidades. En los paises del Pacífico Sur, inundaciones, avalanchas, lluvias torrenciales y calamidades conexas, destruyen poblaciones, arrasan plantaciones, merman capital humano, paralizan, en suma, maquinarias productivas. A Panamá le ha tocado el azote de la sequía. Las autoridades del IRHE, actuando con previsión, elaboran programas de racionamiento de energía elétrica, a partir de la baja del caudal hidrológico del reservorio de la central del Bayano. Se recomienda el uso racional del agua potable, apelando al sentido de colaboración responsable de los usuarios. En el plano interno existe espectativa por apreciar el esfuerzo colectivo que es indispensable para conjurar las consecuencias de la reducción en la energía electrica.
En el plano internacional debemos movernos con dinamismo para obtener la cooperación de los usuarios del Canal. Estados Unidos y Japón han destacado su afán de colaboración en el estudio de nuevas esclusas. Este es el momento de convocarlos, al igual que China Popular y otros países líderes en la utilización del canal. Los ingentes recursos de la tecnología contemporánea en diversos niveles deben ponse al servicio de la vía interoceánica para que no sufra interrupciones y prosiga brindando su aporte al comercio internacional, como reza nuestra divisa, pro mundi beneficio.