Soluciones a la crisis de la Caja de Seguro Social
El traspaso de los dividendos que genera el 49% de las acciones que posee el Estado de las instituciones privatizadas al programa de Vejez, Invalidez y Muerte (IVM), propuesto por el Gobierno Nacional en el Diálogo.
El traspaso del 75% del superávit existente del programa de Administración de la Caja de Seguro Social al de IVM.
El traspaso del 75% del superávit que genere anualmente el programa de Administración al de IVM.
La creación de una unidad financiera que asesore a la Junta Directiva de la CSS en cuanto a las inversiones de las reservas. De esta manera se mejorarán los rendimientos de dichos fondos. Esta propuesta fue consensuada en el Diálogo.
Mejorar la eficiencia del programa de Administración, la cual se ha perdido. Así, el programa de IVM saldrá beneficiado. Propuesta del punto 3.
La revisión de todos los casos de pensión por enfermedad común, pues su alta incidencia lo hace sospechoso.
La reestructuración del Departamento de Cobro para que éste sea eficiente.
La alta morosidad tiene dos responsables: el empresario irresponsable, y la administración deficiente que deja que se acumule la morosidad. Sobre este punto, le he presentado al profesor Juan Jované, Director de la CSS, diferentes alternativas para que se realice una acción de cobro, eficiente y efectiva.
Con esas medidas obtendremos los siguientes resultados:
-Una inyección de capital para que se enfrente la actual crisis aguda que sufre el programa de IVM.
- Solucionar tres problemas administrativos: El bajo rendimiento de las reservas, las altas tasas de morosidad; y la distorsión que existe con respecto a los altos índices de pensionados por enfermedad común, que nos están costando muchos millones de dólares innecesariamente.
Este conjunto de acciones sólo nos hace superar la actual crisis, pero no resuelve el problema integralmente. Estas propuestas deben ejecutarse este año.
Aumento de los años de cotización: 2005 a 18 años; 2007 a 20 años; 2009 a 23 años; 2012 a 25 años; 2015 a 30 años de cotización. A pesar que actualmente es de 15 años, el promedio que se tiene está entre 23 y 24 años de cotización. Además se corregiría una de las formas que hoy día provoca evasión en materia de cotización.
Aumento escalonado de la cuota obrero- patronal, de la siguiente manera: 0.25% al patrón y 0.25% al obrero, a partir del año 2005; y así sucesivamente hasta el 2010. Esto sería acreditado a la cuota correspondiente a jubilaciones, que pasaría de 9.5% a 12.5%.
Aumentar los topes de jubilación, claro está, aplicando nuevas reglas de exigencias. Esto incorporará a más cotizantes.
Permitir al trabajador informal que durante los dos primeros años sólo pague la cuota correspondiente a Jubilaciones y Riesgo Profesionales. Porque ha este sector le es muy difícil aportar, desde un inicio, la totalidad de la cuota.
Estas medidas mediatas corrigierán parte de las distorsiones que el programa sufre. A partir de este escenario, como acciones a largo plazo, podemos hablar del aumento de la edad; pero que esto no afecte a los que les falte menos de 10 años para jubilarse, y debe ser también en forma escalonada. Realmente no podemos excluir lo del aumento de la edad de jubilación, pero los plazos que se tomen dependerán de la rapidez con que se ejecuten las medidas inmediatas y mediatas aquí propuestas.
De forma responsable, honesta y seria, planteo mi posición. Que ésta pueda ser mejorada, pues bienvenida las propuestas. Lo que no puede ser es que el sector empresarial sólo hable de aumento de la edad de jubilación; el sector obrero de la irresponsabilidad de los empresarios morosos, y que estos enfrentamientos únicamente hayan provocado que se profundice la crisis de las jubilaciones de la CSS.
Lo he expresado en muchas ocasiones, los panameños hemos tenido la suerte de tener la oportunidad de salvar al Seguro Social, suerte que no tuvo el resto nuestros hermanos latinoamericanos: Seríamos muy idiotas e irresponsables no aprovecharla, mediante planteamientos autóctonos e integrales.
Les hago un llamado al gobierno y a la administración de la CSS, para que no continúen con sus posiciones actuales, porque serán los mayores responsables del desastre nacional que nos espera. A los actuales candidatos a la presidencia de la República para el 2004, que no esquiven irresponsablemente el tema, porque el ganador de la próxima elecciones se encontrará en una muy difícil situación, y no podrá decir que los anteriores gobiernos tuvieron la culpa, porque él tendrá igual responsabilidad. "Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Gandhi.
Las penurias de las adversidades les ha restado entusiasmo. Los de esta área comarcal carecen de organizaciones y sus mujeres han aprendido a laborar a la par de sus esposos, pero manteniendo el anonimato que les da su ausencia en la toma de decisiones.
Por fortuna, estas etnias divisan a lo lejos una luz en el camino. En sus tierras se han levantado mujeres laboriosas a las que el hombre no ha acallado, así lo resume Jani Canserí.
“Nosotras nos organizamos para ganar lo nuestro porque la vida de los indios es muy dura”. Casiana, por su parte, entiende que “hasta con esposo es muy difícil mantener un hogar”.
Ellas, además, confeccionan chaquiras, mientras ellos se dedican a las artesanías para la venta, tanto consumo local como para turistas.
En Mogue, Yasury Teucamo, de la Fundación Dobo Yala, explicó que mujeres y hombres comparten el trabajo.
Esta región en particular recibe constantemente la visita de turistas, principalmente de Estados Unidos.
¿La razón?, preguntamos a Yasury, quien sonríe orgullosa y nos muestra los platos con figuras tradicionales tejidos con bejuco y pintados con la tinta de plantas naturales. Señala además las figuras de animales hechas con tagua y las collares de chaquira.
“Al turista le gusta mucho todo esto”, nos dice. Las artesanías, según el tamaño, son vendidas por B/. 5 en adelante.
A los visitantes les atrae además el sitio por ubicarse a dos horas del nido de águilas arpías al que se llega atravesando varias trochas a pie.
“Los turistas se enamoran de nuestras tierras”, dijo Juan Mecheche. El tiene su cuota en ello. Es el “arquitecto del hotel de Mogue”, como nos hizo saber.
Es una estructura de piso de madera (cedro espino), el techo es de pencas de un árbol llamado quira y no lleva clavos. Los amarres se hacen con bejuco real, prescindiendo por completo de clavos.
No hay puertas y el aire fresco no debe colarse por las ventanas. Es una obra abierta en su totalidad y la altura a la que se encuentra añade una vista singular del pueblo.
Ellos llaman “tambo” a la instalación y la utilizan como casa cultural y “hotel”, según nos dijo Juan, de 40 años, residente en Llano Bonito, a unas cinco horas de Mogue por río.
Los turistas llegan a hospedarse en este tambo llevando sólo tiendas de campaña o colchonetas. De lo demás se encargan los lugareños. No le es indispensable la energía eléctrica o los teléfonos celulares. Juan asegura que “vienen a convivir con la naturaleza”.
Es hacer turismo, “a nuestra manera”. No se tienen tarifas, el turista aporta lo que cree conveniente, pero el indígena sabe dar siempre su mejor cara. De ello depende que la oportunidad se repita y así ha sido.
Juan no dudó en subirse hasta lo más alto del tambo que aún está en “reparación”, mencionó.
Desde allá precisó que se dedica a estos menesteres desde los 14 años y hoy tiene 42. La dirigencia de Mogue lo hizo viajar allá para que la obra esté terminada lo antes posible.
Los turistas deben seguir llegando y los emberá - wounaán tratarán de hacerlos sentir en casa. Como lo vienen haciendo hace varios años.