Somos populares
Para un país tan pequeño, la deuda pública está llamando la atención mundialmente como el genoma humano, el libro de la vida con sus mil millones de caracteres que forman el ADN. Veamos por qué: Internacionalmente se habla de la ampliación del Canal de Panamá, de dos puentes sobre el mismo; un sistema multimodal en la Zona Libre de Colón, y de que Panamá es un paraíso fiscal. Esto último por dañar nuestro comportamiento como país, al fin libre y soberano.
De repente nos llueven millones de dólares por todos lados. Los 559 millones del FFD abrió el compás. Las ramitas de arroz sin pilar en todo Panamá, como algo mágico atrajo al BM, al FMI y a Taiwan. Ni cortas ni perezosas las computadoras locales y las imprentas quisieran también dejar su huella y se empezó a imprimir bonos y letras del Tesoro a granel. La meta era 8 mil millones, pero lo pasaron. Yo, desde mi escritorio ambulante, sigo asustada. ¡No es para menos! Ni mis nietos, ni mis bisnietos verán la cancelación de semejante deuda. Muchas generaciones cargarán con semejante peso al hombro.
Un vistazo de la deuda pública interna afecta mis cataratas, pero mi maquinita conoce el movimiento de mis dedos y no se detiene ante nada. Cómo la quiero ¡Aún así, mi mente despierta quiere gritar!. Los papeles tapa huecos han seguido y continuarán incrementándose hasta, posiblemente, sobrepasar el FFD de 1,300 millones de dólares. Como serpentinas y confetti caerán los bonos y las letras del Tesoro a 7% p.a. El panorama, sin embargo, queda adornado cuando se informa que estas emisiones se dedicarán al financiamiento de inversiones sociales. Pero, cuáles me pregunto, ya que por ningún lado he observado detalles de las mismas. ¡Dios de todos, oriéntalos, no permitas que los pobres no disfruten de tanto tesoro!.
Por otro lado vemos que el FMI aprobó para Panamá, como parte de un paquete mayor de USD 500 millones, 85.5 millones para apoyar el programa económico del gobierno para los años 2000 y 2001, con la condición de que Panamá mejore la facturación del IDAAN (bueno el IDAAN necesita más que eso); se haga un estudio actuarial de la CSS por una comisión de alto nivel; que se cierre el BHN en el 2001 ( La Prensa, 2/7/2000). El FMI también destaca que el ITBM debe ser ampliado, lo mismo que la tasa efectiva de impuestos de los bancos (P/A 2.07.00). En parte, el FM sencillamente repitió lo que el Ing. Alberto Vallarino propuso en su plan de trabajo durante la campaña electoral pasada.
En administraciones pasadas el BID había aprobado 1000 millones de dólares para Panamá, de los cuales se desembolsaron a esos gobiernos 590 millones. Del saldo, esta Institución desembolsará a la gestión actual 300 millones en los próximos 24 meses para proyectos de tipo social: salud, educación, agro, carreteras, etc. Plazo 20 años con cinco de gracia a una tasa de interés de 6.8% (Pr. 1.07.00). Por otro lado Taiwan prestará a Panamá 30 millones de dólares y hará una donación de 10 millones. La doñita ha pronosticado un auge económico nunca visto en este país. Según mis cálculos, incluyendo la promoción de letras del Tesoro y Bonos, circularán en Panamá USD 2000 millones, y esto es más que suficiente para el cambio. En el tiempo de la dictadura corrimos el mismo riesgo y su resultado calla por sabido. Ojalá, Dios de todos, que no suceda lo mismo.
De repente nos llueven millones de dólares por todos lados. Los 559 millones del FFD abrió el compás. Las ramitas de arroz sin pilar en todo Panamá, como algo mágico atrajo al BM, al FMI y a Taiwan. Ni cortas ni perezosas las computadoras locales y las imprentas quisieran también dejar su huella y se empezó a imprimir bonos y letras del Tesoro a granel. La meta era 8 mil millones, pero lo pasaron. Yo, desde mi escritorio ambulante, sigo asustada. ¡No es para menos! Ni mis nietos, ni mis bisnietos verán la cancelación de semejante deuda. Muchas generaciones cargarán con semejante peso al hombro.
Un vistazo de la deuda pública interna afecta mis cataratas, pero mi maquinita conoce el movimiento de mis dedos y no se detiene ante nada. Cómo la quiero ¡Aún así, mi mente despierta quiere gritar!. Los papeles tapa huecos han seguido y continuarán incrementándose hasta, posiblemente, sobrepasar el FFD de 1,300 millones de dólares. Como serpentinas y confetti caerán los bonos y las letras del Tesoro a 7% p.a. El panorama, sin embargo, queda adornado cuando se informa que estas emisiones se dedicarán al financiamiento de inversiones sociales. Pero, cuáles me pregunto, ya que por ningún lado he observado detalles de las mismas. ¡Dios de todos, oriéntalos, no permitas que los pobres no disfruten de tanto tesoro!.
Por otro lado vemos que el FMI aprobó para Panamá, como parte de un paquete mayor de USD 500 millones, 85.5 millones para apoyar el programa económico del gobierno para los años 2000 y 2001, con la condición de que Panamá mejore la facturación del IDAAN (bueno el IDAAN necesita más que eso); se haga un estudio actuarial de la CSS por una comisión de alto nivel; que se cierre el BHN en el 2001 ( La Prensa, 2/7/2000). El FMI también destaca que el ITBM debe ser ampliado, lo mismo que la tasa efectiva de impuestos de los bancos (P/A 2.07.00). En parte, el FM sencillamente repitió lo que el Ing. Alberto Vallarino propuso en su plan de trabajo durante la campaña electoral pasada.
En administraciones pasadas el BID había aprobado 1000 millones de dólares para Panamá, de los cuales se desembolsaron a esos gobiernos 590 millones. Del saldo, esta Institución desembolsará a la gestión actual 300 millones en los próximos 24 meses para proyectos de tipo social: salud, educación, agro, carreteras, etc. Plazo 20 años con cinco de gracia a una tasa de interés de 6.8% (Pr. 1.07.00). Por otro lado Taiwan prestará a Panamá 30 millones de dólares y hará una donación de 10 millones. La doñita ha pronosticado un auge económico nunca visto en este país. Según mis cálculos, incluyendo la promoción de letras del Tesoro y Bonos, circularán en Panamá USD 2000 millones, y esto es más que suficiente para el cambio. En el tiempo de la dictadura corrimos el mismo riesgo y su resultado calla por sabido. Ojalá, Dios de todos, que no suceda lo mismo.