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Soy inocente!


No es mi intención, y por eso lo aclaro de antemano, salir en defensa del Ministro de Desarrollo Agropecuario, Luis Alejandro Posse Martinz, quien además de tener los recursos para hacerlo, es desde hace muchos años responsable de sus actos personales y oficiales y por lo tanto, es el único que puede salir a responder las últimas declaraciones del copropietario de los 99, Mario Martinelli, por el tema de la leche evaporada Regalo.
También debo mencionar que había decidido no volver a tocar el tema de la Autoridad del Canal de Panamá y la forma cómo Ricardo Martinelli presionó para que yo dejara la posición de Fiscalizador General, más que todo por consideración a la institución de la Junta Directiva, cuyos miembros en su momento manejaron la situación presentada por su Presidente, aceptando de manera solapada mi renuncia para no alargarse momentos de incomodidad, disgusto e impotencia. Lo que pasó en el Canal lo aclaré a la ciudadanía con lujo de detalles en dos comunicados que hice publicar el 14 y 15 de diciembre pasado, los días en que Ricardo se hacía tomar fotos en los actos protocolares de una transferencia del Canal, que hasta el mes de agosto, en el mejor de los casos, le resultaba extraña y por lo tanto, le era totalmente indiferente.
Pero al leer en los periódicos que el abogado y empresario Mario Martinelli interpreta la actuación del Ministro Posse en el caso de la leche Regalo como una "vendeta (sic) personal" de los hermanos Posse-Paredes Royo en contra de los hermanos Martinelli sólo por lo sucedido con su hermanos Ricardo en la Autoridad del Canal, me obliga a escribir y hacer algunas reflexiones.
Salir a estar alturas del partido a decir que mi relación familiar con el Ministro Posse es la razón por la cual el Ministerio de Desarrollo Agropecuario ha ejercido su autoridad en contra de los 99, específicamente por haber movido de sus bodegas un embarque de leche evaporada en desconocimiento de lo ordenado por el Ministro, es en equivalencia tan descabellado como sugerir que el tráfico vehicular de la ciudad de Panamá se mueve en función de las mareas del Pacífico.
Afortunadamente, en este país la gente sabe mucho. Contrario a lo que hubiese podido suceder como resultado de las declaraciones de Martinelli, ninguno de mis amigos con intereses en café, azúcar, puertos, melones, carne, frijoles, yuca, aguacates y últimamente palmas, me ha llamado para que interceda a su favor en las actuaciones del Ministro, como en su momento mi hermano el Ministro prefirió no llamarme, llamó para preguntar qué pasaba con mi posición de Fiscalizador General, prefiriendo mantenerse al margen de lo que estaba sucediendo.
Las muchas llamadas que sí he recibido han sido todas de indignación, antes como resultado de lo actuado por Martinelli, el del Canal, y ahora por las declaraciones del otro Martinelli, el Notario Público, curiosamente más bien enfocados a señalar ciertas prácticas empresariales que, según los quejosos, se utilizan en las empresas 99. Así he tenido que escuchar supuestos casos de extorsión y competencia desleal hacia proveedores; contrabando de mercancías; compra de víveres de vigencias expirada o sin fecha de expiración en detrimento y riesgo de los consumidores; pago de mercancía a suplidores a más de 120 días, aún cuando la misma se vende muchas veces en menos tiempo; pago de facturas con descuentos abultados; devolución de las mermas en productos perecederos que se dañaron mientras estuvieron a la venta en los anaqueles de los supermercados; prácticas laborales de terror y persecución en todos sus negocios; contratación de técnicos extranjeros en detrimento de profesionales panameños; corrupción de funcionarios públicos; falsificación de documentos oficiales; tráfico de influencias; incumplimiento de las leyes, para mencionar sólo aquellas de las que me acuerdo y que como he dicho en cada ocasión, no se compaginan con el éxito empresarial que a diario demuestran tanto Ricardo como Mario y las empresas 99.
Por todo lo dicho de este entierro, donde definitivamente yo no tengo vela alguna, quiero ser enfático al declarar que SOY INOCENTE de cualquier conspiración en contra de los hermanitos Martinelli, los supermercados 99 o cualquier otra empresa en la cual éstos tengan intereses. Haber relacionado públicamente el Canal con la leche Regalo puede ser síntoma de lo que algunos les gusta llamar "culo pecador" y en contra de eso nadie puede hacer nada. Sin embargo, mientras se hacen las investigaciones y se presentan las pruebas en la denuncia que interpondrá el abogado Mario Martinelli contra el Ministro Posse por la supuesta "vendetta" (menos mal que no soy poeta), quiero reclamar por adelantado mi derecho a que no se me vincule a ningún problema futuro entre los Martinelli y el MIDA, por lo menos hasta que los primeros dejen de ostentar inmunidad política o hasta que el Ministro deje de ejercer la cartera, cualquiera de las dos, la que ocurra primero.

101 años de Panamá América

 
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