Sra. Presidenta salve a los dueños del CERPAN
Cuando el legislador Dr. Arcelio Batista presentó el artículo único para modificar la Ley del SIACAP, era con la intención que los dueños de esos dineros tuviesen una oportunidad de darle uso. Inmediatamente los dirigentes del SIACAP y las entidades pagadoras reaccionaron diciendo que se estaba destruyendo el ahorro del pueblo, que esto era una irresponsabilidad y que ellos eran los únicos preocupados por el ahorro de los panameños.
Desde ese momento iniciaron una campaña para evitar que los dueños verdaderos del dinero le dieran el uso que ellos quisiesen según sus prioridades y necesidades, campaña que para mí tenía la intención oculta de que esto se diera en el mes de diciembre para que las personas se desesperaran para cambiarlo a cualquier precio, y así ellos se beneficiaran; se olvidaron de que era el ahorro del pueblo.
Esto a llegado a tal punto que hace unos meses esta era la inversión más segura y de mejor rendimiento que existía, resulta ser ahora un riesgo y no se sabe cuál va a ser su rendimiento, como lo expresó un banquero en un canal de televisión el lunes 3 de diciembre que parece tener relación con una de las empresas que desea aprovecharse de la desesperación de los necesitados, al punto que indicó que entre más tiempo falta para cambiar el CERPAN, menos debe pagarse, aún sabiendo que el certificado de 10 años rinde más que el de 7 años.
Yo le propongo al gobierno actuar para evitar esta situación de sinverguensura, y sugiero las siguientes medidas:
Crear la ley donde el comercio pueda también adquirir los CERPAN. Solicitarle a la Caja de ahorro que, a igual que el Banco Nacional, le compre los CERPAN a sus empleados a precio especial. Además, ambas instituciones podrían adquirir estos certificados de otras personas con precios justos. Que la Caja de Seguro Social, por medio de la Caja de Ahorro y el Banco Nacional, pueda adquirir certificado de la misma manera que esas instituciones.
Sra. Presidenta no deje pasar esta oportunidad de poder ayudar a 250,000 panameños que hoy son presas de personas que no les interesa más que sus beneficios, al punto que hoy se contradicen de lo que habían dicho hace algunos meses. De la misma manera en que evitó que esas empresas lucraran de manera exagerada cuando querían cobrar 25 balboas o más por la confección de los certificados, o el 1% de su valor, al ordenar que la Contraloría lo hiciera por 5 balboas, puede implementar las medidas antes sugeridas y otras que estoy seguro que le surgirán para que este pueblo no sea estafado.
"Cuando los hombres decentes no participan en política los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net
Desde ese momento iniciaron una campaña para evitar que los dueños verdaderos del dinero le dieran el uso que ellos quisiesen según sus prioridades y necesidades, campaña que para mí tenía la intención oculta de que esto se diera en el mes de diciembre para que las personas se desesperaran para cambiarlo a cualquier precio, y así ellos se beneficiaran; se olvidaron de que era el ahorro del pueblo.
Esto a llegado a tal punto que hace unos meses esta era la inversión más segura y de mejor rendimiento que existía, resulta ser ahora un riesgo y no se sabe cuál va a ser su rendimiento, como lo expresó un banquero en un canal de televisión el lunes 3 de diciembre que parece tener relación con una de las empresas que desea aprovecharse de la desesperación de los necesitados, al punto que indicó que entre más tiempo falta para cambiar el CERPAN, menos debe pagarse, aún sabiendo que el certificado de 10 años rinde más que el de 7 años.
Yo le propongo al gobierno actuar para evitar esta situación de sinverguensura, y sugiero las siguientes medidas:
Crear la ley donde el comercio pueda también adquirir los CERPAN. Solicitarle a la Caja de ahorro que, a igual que el Banco Nacional, le compre los CERPAN a sus empleados a precio especial. Además, ambas instituciones podrían adquirir estos certificados de otras personas con precios justos. Que la Caja de Seguro Social, por medio de la Caja de Ahorro y el Banco Nacional, pueda adquirir certificado de la misma manera que esas instituciones.
Sra. Presidenta no deje pasar esta oportunidad de poder ayudar a 250,000 panameños que hoy son presas de personas que no les interesa más que sus beneficios, al punto que hoy se contradicen de lo que habían dicho hace algunos meses. De la misma manera en que evitó que esas empresas lucraran de manera exagerada cuando querían cobrar 25 balboas o más por la confección de los certificados, o el 1% de su valor, al ordenar que la Contraloría lo hiciera por 5 balboas, puede implementar las medidas antes sugeridas y otras que estoy seguro que le surgirán para que este pueblo no sea estafado.
"Cuando los hombres decentes no participan en política los indecentes se aprovechan de ella y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net