Talibán, budas y sacrificios de vacas
El islam es una religión como todas, y como toda buena religión, existen restricciones, algunas no sólo razonables sino necesarias para el bienestar del hombre. Pero el fanatismo a veces se pasa de la línea del buen gusto, cuando las causas de actos específicos llegan a ser completamente irracionales, tal como la demolición y destrucción de los dos enormes budas en Afganistán.
La comunidad internacional comprende y respeta el problema que se les presentó (aunque tardaron unos cuanto siglos para reaccionar) que para los islamitas tales estatuas son anti-islámicas y blasfemas, por lo cual se les ofreció la compra (en millones de dólares), de las estatuas que hubieran sido fácilmente retiradas y embarcadas a otro país, para ser conservadas y exhibidas para el deleite del mundo, sabiendo que estuvieron en Afganistán desde el Siglo II d. de C. y mucho antes del Islam.
Luego de la destrucción (a pesar de las protestas y súplicas de la comunidad internacional) están sacrificando vacas para pedir perdón... no al mundo por supuesto, sino a sus creencias por haberse demorado en la tarea de destruir los dos budas y otros artefactos anti-islámicos. Lo que no acabo de entender es el hecho de que estos bellos budas estuvieron allí por tantos siglos sin molestarle a nadie, tal como a nadie le molesta los restos antiguos islámicos en países donde no se practica el islam.
Tengamos en mente que existen artefactos, arte y restos arqueológicos pertenecientes al islam en muchísimos países no islámicos y algunos realizan excavaciones arqueológicas minuciosas de sitios históricos que no sólo son cuidados como joyas, sino que son estudiadas y admiradas porque es parte de una historia y de nuestro mundo.
Me es difícil creer que exista algún país que no tenga huellas de civilizaciones pasadas con sus creencias y arte, que dejaron sello personificado. Ni siquiera en Egipto, donde el mundo entero admira sus magníficas pirámides, puesto que ellas también son de un lejano pasado pre-islámico y pre-cristiano en la cual practicaban religiones que ya no existen. ¿Se imaginan que por no ser islamitas las destruyan? Y allí hay miles de estatuas e imágenes no islámicas ni cristianas.
El acto de destrucción de los dos gigantescos y bellos budas de Afganistán por los talibán fue un golpe bajo y una ofensa a la comunidad internacional. Digan lo que digan, territorios islámicos, asuntos islámicos, etc... y aunque sacrifiquen todas sus vacas, quizás alguien los perdone, pero no la comunidad internacional.
La comunidad internacional comprende y respeta el problema que se les presentó (aunque tardaron unos cuanto siglos para reaccionar) que para los islamitas tales estatuas son anti-islámicas y blasfemas, por lo cual se les ofreció la compra (en millones de dólares), de las estatuas que hubieran sido fácilmente retiradas y embarcadas a otro país, para ser conservadas y exhibidas para el deleite del mundo, sabiendo que estuvieron en Afganistán desde el Siglo II d. de C. y mucho antes del Islam.
Luego de la destrucción (a pesar de las protestas y súplicas de la comunidad internacional) están sacrificando vacas para pedir perdón... no al mundo por supuesto, sino a sus creencias por haberse demorado en la tarea de destruir los dos budas y otros artefactos anti-islámicos. Lo que no acabo de entender es el hecho de que estos bellos budas estuvieron allí por tantos siglos sin molestarle a nadie, tal como a nadie le molesta los restos antiguos islámicos en países donde no se practica el islam.
Tengamos en mente que existen artefactos, arte y restos arqueológicos pertenecientes al islam en muchísimos países no islámicos y algunos realizan excavaciones arqueológicas minuciosas de sitios históricos que no sólo son cuidados como joyas, sino que son estudiadas y admiradas porque es parte de una historia y de nuestro mundo.
Me es difícil creer que exista algún país que no tenga huellas de civilizaciones pasadas con sus creencias y arte, que dejaron sello personificado. Ni siquiera en Egipto, donde el mundo entero admira sus magníficas pirámides, puesto que ellas también son de un lejano pasado pre-islámico y pre-cristiano en la cual practicaban religiones que ya no existen. ¿Se imaginan que por no ser islamitas las destruyan? Y allí hay miles de estatuas e imágenes no islámicas ni cristianas.
El acto de destrucción de los dos gigantescos y bellos budas de Afganistán por los talibán fue un golpe bajo y una ofensa a la comunidad internacional. Digan lo que digan, territorios islámicos, asuntos islámicos, etc... y aunque sacrifiquen todas sus vacas, quizás alguien los perdone, pero no la comunidad internacional.