Tareas inconclusas
Ya sabemos que las promesas electorales del gobierno de Martín Torrijos quedaron en nada. Lo mismo ocurrió con todos antes que él. Es algo a lo que políticos y pueblo parecemos estar acostumbrados. Quien quiere ser presidente les promete una mejor vida a todos, el país elige a uno de los promitentes, y la vida sigue igual que siempre, o peor.
Sin embargo, es hora de que la sociedad panameña ponga punto final a ciertas taras. Una de ellas, permitir que en la marejada electoral entre cualquier tema. La tarea pendiente es esa: que los panameños les impidamos a los irresponsables de la política jugar con las materias más importantes.
La educación es uno de esos rubros que nos ha salido demasiado caro, en lo pecuniario y en cuanto a recurso humano, por dejarlo en manos desinteresadas.
Que los partidos políticos hagan su aquelarre con todo lo demás, pero que en Educación, Salud y desarrollo tecnológico sólo se permitan las manos de gente especializada, y sin intereses o apetitos de por medio.