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Televidentes con derechos


LOS/LAS TELEVIDENTES tienen derecho a ser informados en forma objetiva, veraz y con claridad. El abuso de lo narrativo y lo casuístico junto a la espectacularización en el tratamiento de la información, constituye un atentado grave a este derecho.
La televisión tiene una obligación moral para con sus televidentes, de realizar un esfuerzo por conocer el mundo en que vive la diversidad de ellos, y correr los riesgos comerciales y políticos al democratizar la visión de la sociedad, y posibilitar que estos puedan forjarse una opinión profunda, completa y no fragmentada de la realidad.
Los/las televidentes, por su diversidad de segmentos, tienen el derecho a ser retratados por la televisión, de manera amplia, dinámica y con valores propios y con participación de sus experiencias, decisiones, carencias y demandas.
El hacer aparecer a los jóvenes y a los pobres como problemas, reducidos sólo a temas de alcoholismo, drogadicción, delincuencia, falta de expectativas, etc.; a las mujeres reducidas a un rol tradicional u objeto sexual del mercado; a los campesinos simplemente ignorarlos o representarlos como seres arcaicos, anecdóticos y folclóricos, se considera un atentado a la dignidad e identidad de la persona humana.
Los/las televidentes tienen el derecho a recibir una educación para la televisión. La finalidad de este derecho pretende el estímulo de condiciones comunicacionales que posibilite una educación democrática frente a los medios. La televisión es una producción humana que provee de información y placer, pero también constituye y transmite imágenes del mundo, representándolo de manera particular.
El desarrollo y aplicación de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, ofrece la oportunidad para impulsar procesos de educación informal y formal que tiente a la TV.
La creciente globalización de la información y de los medios de información demanda de la educación para la TV, un desarrollo de la autonomía personal y el fortalecimiento de procedimientos democráticos que apunten a potenciar habilidades, destrezas y valores comunicacionales tendientes generar respuestas adaptativas y creativas frente a la TV.
Los/las televidentes tienen el derecho a recibir en forma oportuna información completa sobre los bienes y servicios que se encuentren en el mercado, a través de los "spots" televisivos.
Constituye engaño a la comunidad televidente:
  • No advertirla sobre la ubicación y duración de los espacios publicitarios, al comienzo y final de un programa.

  • Colocar tandas comerciales antes de terminar un programa, como si éste hubiera finalizado.

  • Subir el volumen de audio de las "spots", al interior de un programa o bloque televisivo.


Los/las televidentes tienen el derecho a constituir ciudadanía comunicativa, asociaciones que defiendan sus derechos y que se les garantice la representación ante organismos que existan. Constituye una obligación del Estado el facilitar las condiciones para la apertura de espacios de fortalecimiento de la sociedad civil en su relación con la TV.
Los/las televidentes tienen el derecho a recibir las diferentes expresiones de las pluralidades existentes en la sociedad:
La comunidad televidente tiene el derecho a ser representada pluralmente donde se presenten diálogos y espacios de discusión, en los que ella se reconozca a los demás como miembros diversos de esa pluralidad.
La televisión está llamada a cumplir un rol de servicio público, compatible con sus intereses de auto financiamiento y tiene "por objetivo, ser la mediadora comunicacional de una comunidad de formas auténticas de vida, gustos y opiniones, para habilitar una pluralidad de ciudadanos que no están gobernados por estados despóticos ni por la fuerza del mercado". (Keane)
Estos son algunos de los derechos que poseemos, según lo afirma el chileno José Luis Olivari R. (OCIC) que ratifica así que la comunicación es un derecho fundamental del ser humano, y como tal se rige por las mismas concepciones de los que han sido considerados derechos tradicionalmente: la vida, libertades, salud, educación, la vivienda y otros.
¿Cómo controlar o incidir en los medios de comunicación? Con el empoderamiento ciudadano que influya e incida en la lógica política del Estado para ponerlo en el camino del bien común en función de enrumbar un sector privado que mareado por el mercado y el rating publicitario, convierte los medios de comunicación, en espacios de alienación, fragmentación y violencia.
La educación como lectura crítica en la recepción de medios, la demanda por la creación de defensorías de los televidentes, lectores o radioescuchas, la participación y presión ciudadana en relación a la autoregulación y otros mecanismos son instrumentos necesarios para lograr una veeduría o control.
(raulleisr@hotmail.com)

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