Tercer Juego de Esclusas
El Administrador de la Autoridad del Canal, Alberto Alemán Zubieta, ha confirmado lo que veníamos deduciendo de las señales dispersas, con las que las autoridades de cuando en cuando hablan sin comunicar, para quienes podemos leer y escuchar entre líneas, que el Gobierno Nacional ha tomado la decisión de emprender la magna obra del Tercer Juego de Esclusas.
Con tal propósito, ha dicho el alto dignatario, se convocará para el próximo 18 de junio en Londres, a la Junta Asesora integrada entre otros por representantes del gremio de usuarios y navieras internacionales, para estudiar las alternativas, costos, tiempo y financiamiento además de mil y otros detalles.
Se contempla además someter el proyecto a la Asamblea Legislativa y luego a referéndum popular, para que decidamos si se hace o no. La realización de esta consulta es atinada, considerando los gigantescos impactos ambientales que sobre gran parte de la geografía nacional tendría la obra. Por ejemplo, se crearían al menos tres nuevos lagos inmensos y se elevaría la capacidad de almacenamiento del Lago Gatún.
Al concluir la obra, el área inundada será no menor de tres veces la existente, que de por sí actualmente constituye uno de los dos o tres lagos artificiales más grandes del mundo. Miles de familias deberán mudarse, de áreas tan cercanas como Arraiján, Costa Atlántica, Penonomé y La Pintada, ya que se requiere desviar vastos recursos hídricos hacia los nuevos embalses de agua.
Los vecinos del lugar tendrán que cambiar de actividad; y se contempla entre tal, la arborización de extensas áreas devastadas, lo cual será necesario, como hoy en Gatún, para conservar las fuentes que nutren de agua la vía. Las cantidades del vital líquido que se necesitan son tantas, que se contempla usar un colosal sistema de reciclaje que ha merecido la reserva de algunos ecologistas, temerosos de que se inyecte agua salada al Gatún. En cualquier caso, son demasiados detalles por discutir y amarrar.
La capacidad generadora de electricidad a partir de las nuevas represas, producirán luz abundante y barata, al menos, por el resto del siglo XXI, con potencial de exportación, y el agua potable no escaseará jamás, por exagerar un poco. Los lagos abrirán nuevas oportunidades para los vecinos del lugar en materia turística y otros rubros, como hoy en Bayano.
Durante la construcción de la obra correrán por el país, ríos de dinero durante el tiempo que duren los trabajos, siete o diez años al menos, en los cuales deberemos cimentar las bases para cuando termine y sobrevenga el período de las vacas flacas. Podemos gustar o no del proyecto, lo que es cierto es que tenemos que buscar alternativas de modernización del Canal si es que queremos mantenerlo competitivo.
Con tal propósito, ha dicho el alto dignatario, se convocará para el próximo 18 de junio en Londres, a la Junta Asesora integrada entre otros por representantes del gremio de usuarios y navieras internacionales, para estudiar las alternativas, costos, tiempo y financiamiento además de mil y otros detalles.
Se contempla además someter el proyecto a la Asamblea Legislativa y luego a referéndum popular, para que decidamos si se hace o no. La realización de esta consulta es atinada, considerando los gigantescos impactos ambientales que sobre gran parte de la geografía nacional tendría la obra. Por ejemplo, se crearían al menos tres nuevos lagos inmensos y se elevaría la capacidad de almacenamiento del Lago Gatún.
Al concluir la obra, el área inundada será no menor de tres veces la existente, que de por sí actualmente constituye uno de los dos o tres lagos artificiales más grandes del mundo. Miles de familias deberán mudarse, de áreas tan cercanas como Arraiján, Costa Atlántica, Penonomé y La Pintada, ya que se requiere desviar vastos recursos hídricos hacia los nuevos embalses de agua.
Los vecinos del lugar tendrán que cambiar de actividad; y se contempla entre tal, la arborización de extensas áreas devastadas, lo cual será necesario, como hoy en Gatún, para conservar las fuentes que nutren de agua la vía. Las cantidades del vital líquido que se necesitan son tantas, que se contempla usar un colosal sistema de reciclaje que ha merecido la reserva de algunos ecologistas, temerosos de que se inyecte agua salada al Gatún. En cualquier caso, son demasiados detalles por discutir y amarrar.
La capacidad generadora de electricidad a partir de las nuevas represas, producirán luz abundante y barata, al menos, por el resto del siglo XXI, con potencial de exportación, y el agua potable no escaseará jamás, por exagerar un poco. Los lagos abrirán nuevas oportunidades para los vecinos del lugar en materia turística y otros rubros, como hoy en Bayano.
Durante la construcción de la obra correrán por el país, ríos de dinero durante el tiempo que duren los trabajos, siete o diez años al menos, en los cuales deberemos cimentar las bases para cuando termine y sobrevenga el período de las vacas flacas. Podemos gustar o no del proyecto, lo que es cierto es que tenemos que buscar alternativas de modernización del Canal si es que queremos mantenerlo competitivo.