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Terrorismo institucionalizado


El terrorismo es inaceptable, venga de donde venga. Según reportaje de Jesús Abad Colorado, titulado: "La verdad sobre San José de Apartadó" (diario El Tiempo, 27 de marzo de 2005), la Brigada XVII del Ejército de Colombia entró en la Paz de San José de Apartadó (Antioquia) y asesinó a Alfonso Bolívar, su esposa Sandra Milena Muñoz, sus hijos Santiago (de 20 meses) y Natalia Andrea (6 años), Alejandro Pérez, Luis Eduardo Guerra y su familia; Deiner Andrés (11 años) y Beyanira Areiza (17).

A los adultos los descuartizaron. A la niña de 6 años le cortaron un brazo y le abrieron el vientre, igual que al niño de 20 meses. El presidente Alvaro Uribe no lamentó la masacre, sólo la justificó diciendo que en esa comunidad se escondían guerrilleros. Nadie marchó por ello ni se habló de "terrorismo".

También, hay muchos niños en Colombia peor que Emmanuel. Desde 2002 allá existen 2,500,000 niños en trabajos de adultos; 30,000 en la indigencia; 35,000 en la prostitución; 20,000 en la delincuencia, etc.

En el 2007 se informó que habían muerto más de 30 niños de hambre en el Chocó y que una mujer alimentaba a sus hijos con papel periódico en Ciudad Bolívar (Bogotá). Por otro lado, el "mercado de niños" en Colombia es el negocio más rentable después del narcotráfico y el contrabando.

En el 2007 se conoció una denuncia de los indígenas de la etnia Yukpas, en la Serranía del Perijá, Departamento del César, donde 20 niños habrían muerto de desnutrición desde diciembre de 2006 (El Universal, 26 de marzo de 2007. Pág. 2D). Pero nadie ha marchado por esto ni nadie ha hablado de que esto también es "terrorismo".

Por otro lado, el paramilitarismo ha sido política de Estado en Colombia, pero nadie ha marchado por eso. El miércoles 15 de mayo de 2007, Salvatore Mancuso, líder paramilitar, ratificó que el paramilitarismo ha sido históricamente una política del Estado colombiano. "Yo soy prueba fehaciente del paramilitarismo de Estado. Yo fui paramilitar entrenado por ellos", declaró. Los paramilitares hoy día tienen el control político en Colombia y ocupan altos cargos en el gobierno. Ellos cometen canibalismo con sus víctimas.

El 4 de agosto de 2007, el paramilitar alias "Robinson", hizo saber que: "El comandante mataba a las personas, llenaba los vasos de sangre y nos obligaba a tomar eso. Les metía el cuchillo aquí (en el cuello) y chorreaba la sangre… Nos decía que la sangre era para que nos diera sed y siguiéramos matando personas. A veces..., cuando no había carne, pues, para comer, sacábamos la de los muertos".

101 años de Panamá América

 
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