Terrorismo químico
Desde los ataques
Asimismo, han ofrecido su apoyo irrestricto a los trabajos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) en torno a los trabajos realizados sobre el desarme químico y los esfuerzos de la OPAQ para impedir que se dé mal uso a las sustancias químicas producidas para fines pacíficos y evitar que los terroristas puedan adquirir o fabricar sus propias armas químicas.
Pero, observamos cómo irresponsablemente han manifestado, a través de altos voceros diplomáticos, que la descontaminación, limpieza y destrucción de las armas químicas abandonadas por el ejército norteamericano a mediados de los años ?40 en la Isla San José es un ?tema cerrado?. Ello demuestra a las claras su doble estándar en la lucha contra el terrorismo al existir la posibilidad de que ese armamento pueda ser utilizado por grupos radicales con fines terrorista contra cualquier objetivo nacional, incluyendo el Canal.
La Convención sobre las Armas Químicas da al mundo una base legal para luchar contra su uso para fines terrorista siempre y cuando los Estados cumplan con sus obligaciones, y uno de ellas es la destrucción de todo armamento químico abandonado en el territorio de otro Estado como es el caso de la isla San José.
Pero eso parece preocuparle poco no sólo a las autoridades norteamericanas, sino a nuestras autoridades encargadas del tema, que parecen no entender que el empleo de armas químicas por terroristas puede tener consecuencias terribles y devastadoras y provocar millares de víctimas, como ocurrió en 1995 cuando un grupo terrorista radical nipón lanzó el agente de arma química sarín en el metro de Tokio y causó la muerte de 12 personas y más de 5,000 afectados que hoy siguen sufriendo las secuelas de dicho ataque mortífero.
Es tiempo de que las autoridades encargadas de nuestras relaciones exteriores dejan de lado su parsimonia y empiecen a entender los peligros reales de esta situación y, de esta manera, logren llegar a acuerdos razonados que eviten repetir tragedias vividas en otras latitudes.