¿Tiene la justicia algo que ver con el desarrollo?
El enfoque tradicional del desarrollo no incluye las instituciones de justicia, por eso la organización judicial actualmente existente no difiere sustancialmente de la que había en el siglo XIX.
La puesta al día de la administración de justicia consiste justamente en vincularla a las condiciones reales de la sociedad, en hacerla sensitiva a sus exigencias y dejar atrás el esquema decimonónico en el que aún se encuentra.
La formación mínima de todo servidor judicial debe tener como punto de partida el manejo adecuado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, porque ese es el medio en el que cada vez más se mueve la sociedad de la que es parte el sector judicial. Pero también hay que ajustar estructuras y procedimientos. ¿Cuál ha sido el planteamiento de la concertación para el desarrollo en materia de justicia? Ninguno.
¿Qué es lo que demandan los partidos de oposición que abandonaron la mesa de concertación? Que el Gobierno no promueva una agenda de reformas a la justicia, según un pacto en el que ellos no fueron parte.
Probablemente, lo más inteligente entonces es incluir las reformas al sector justicia en la concertación para el desarrollo. Así, lo acordado tiene más posibilidades de ser respaldado y respetado por las fuerzas políticas.
El déficit de pluralismo político de que carece la Comisión de Estado por la Justicia puede ser subsanado ahora, si el Gobierno está dispuesto a incluir a la justicia en la agenda de la concertación. Esto sería beneficioso para la justicia y para el desarrollo, pero quizás no lo sea para el gobierno. ¿Quiere el Gobierno mantener dos agendas separadas? ¿Por qué quiere hacerlo así? ¿En qué se beneficia?
La puesta al día de la administración de justicia consiste justamente en vincularla a las condiciones reales de la sociedad, en hacerla sensitiva a sus exigencias y dejar atrás el esquema decimonónico en el que aún se encuentra.
La formación mínima de todo servidor judicial debe tener como punto de partida el manejo adecuado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, porque ese es el medio en el que cada vez más se mueve la sociedad de la que es parte el sector judicial. Pero también hay que ajustar estructuras y procedimientos. ¿Cuál ha sido el planteamiento de la concertación para el desarrollo en materia de justicia? Ninguno.
¿Qué es lo que demandan los partidos de oposición que abandonaron la mesa de concertación? Que el Gobierno no promueva una agenda de reformas a la justicia, según un pacto en el que ellos no fueron parte.
Probablemente, lo más inteligente entonces es incluir las reformas al sector justicia en la concertación para el desarrollo. Así, lo acordado tiene más posibilidades de ser respaldado y respetado por las fuerzas políticas.
El déficit de pluralismo político de que carece la Comisión de Estado por la Justicia puede ser subsanado ahora, si el Gobierno está dispuesto a incluir a la justicia en la agenda de la concertación. Esto sería beneficioso para la justicia y para el desarrollo, pero quizás no lo sea para el gobierno. ¿Quiere el Gobierno mantener dos agendas separadas? ¿Por qué quiere hacerlo así? ¿En qué se beneficia?