default

Toda la verdad sobre la fibra de vidrio


Es curioso que en sus declaraciones recientes, antes de ser ministro de Educación en propiedad, el actual titular haya asegurado a este diario que investigará las irregularidades cometidas en el proceso de remoción de la fibra de vidrio; pero ayer, justo después de firmar el decreto que lo oficializa en el cargo, diga que ese asunto no merecerá su esfuerzo inicial, como sí lo hará la grave tarea de la transformación del sistema educativo.

No es que una asignatura importe más que otra. Lo que sorprende es el cambio imprevisto de discurso. Primero era importante descubrir las anomalías. Ya no.

Más curioso es que este cambio en el pensamiento del nuevo ministro coincida con las palabras de fondo del señor presidente Martín Torrijos, quien en el acto de cambio de Gabinete dedicó palabras de elogio al titular de Educación saliente, responsable directo de la crisis que, por la pésima remoción de la fibra de vidrio, mantiene a decenas de escuelas paralizadas.

Ayer, en horas de la tarde, la Contraloría General de la República informó que iniciará una auditoría especial para determinar si existió algo anómalo en el cumplimiento de los contratos que el MEDUCA celebró para enfrentar el problema.

Es probable que los de la Contraloría se topen con los mismos hechos que el equipo de investigación de este diario, el cual publicará esta semana una serie de reportajes sobre el tema, con escandalosos hallazgos.

Ojalá los auditores descubran el entramado de extrañas interrelaciones, los subcontratos no registrados, los trabajos mal hechos por empresas que fueron creadas y desaparecidas en menos de tres meses, o de otras que antes de acometer la labor de quitar fibra de vidrio, vendían caramelos.

Tal vez la Contraloría encuentre que lo que menos merece el antiguo ministro son elogios.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América