Todavía no lo hemos visto todo
Decía "El Pulso de Panamá" del diario El Panamá América, edición del lunes 28 de junio: "En materia de malos manejos e irregularidades en la administración de bienes y obras públicas hemos visto de todo, hasta el punto que nos creíamos inmunes a cualquiera sorpresa, pero nos equivocamos" y ello es cierto, los malos manejos, hurtos y enriquecimiento ilícito de parte de algunos funcionarios gubernamentales está todavía por verse y corresponderá al próximo gobierno la difícil tarea de inventariar los activos del Estado y precisar si ha habido casos de enriquecimiento indebido con fondos del Estado.
Leímos, en un diario de la localidad, declaraciones del actual Presidente del "rgano Legislativo que, en forma irrespetuosa, se dirigió a la Sra. Presidenta electa retándola a que "no convierta el país en un circo al iniciar su gobierno" y la desafió a que durante su mandato persiga realmente a sus allegados que incurran en actos de corrupción. Fue ofensivo a tal punto que concluyó diciendo que es habitual que los arnulfistas cada vez que suben al gobierno no tengan nada que hacer y por eso se dedican a hacer un circo romano por medio del terrorismo judicial, que lo practicaron por última vez en el gobierno que encabezaron después de la invasión de Estados Unidos a Panamá en 1989. Lo que omitió expresar este señor es que gracias a los indultos presidenciales expedidos por este gobierno muchos altos dignatarios del PRD acusados de latrocinio, cometidos durante la dictadura, quedaron impunes y que si de circo se trata él es el mayor galardonado.
Evidentemente cunde el pánico en las filas del PRD. Temen que se investiguen los diversos actos públicos celebrados por esta administración como concesiones administrativas, privatizaciones, áreas revertidas, la concesión de tierras nacionales a empresas extranjeras, programas de ayuda social (PARVIS), destino y forma como fueron administradas las partidas multimillonarias del FES, etc., etc. No es la primera vez que estos señores alegan que se les persigue y aluden ser víctimas de un terrorismo judicial en su contra. Hay muchas cosas por las que deben rendir cuenta y con ese artificio no lograrán nada, mejor es que vayan haciéndose de los medios de prueba necesarios para justificar el incremento de sus haberes e irregularidades que han venido señalándose a través de toda esta administración y que gracias a una justicia negligente han logrado impunidad.
Por otro lado, razón pareciera asistirle al presidente del "rgano Legislativo en preocuparse pues su nombre se ha mencionado insistentemente en el caso de los PARVIS, además del sonado caso judicial de su hijo que ha sido muy cuestionado y se dice que la justicia norteamericana mantiene aún abierta una causa en su contra por terrorismo.
El gobierno de los Estados Unidos, a través de los "rganos Financieros de Crédito Internacionales, emite señales cada vez más frecuentes y claras de que la lucha contra la corrupción y la imposición de políticas de transparencia será el eje del diálogo bilateral en el próximo milenio que está por iniciar y es que está en juego la salud de las democracias, de la economía y la estabilidad social.
En el Centro Carter, en Atlanta, el ex - secretario del Tesoro, Robert Rubin, sentó las bases de la postura oficial norteamericana, el 3 de mayo último, sobre la corrupción: "La corrupción afecta las economías del mundo en desarrollo de una cantidad de maneras. Beneficia a unos pocos a costa de muchos. Distorsiona las decisiones normales de negocios y de política pública."
La economía de mercado, impuesta por los Estados Unidos en los años 90, deberá completarse con las "reformas de segunda generación" que en buen romance significa que los países con altos niveles de corrupción deben ejecutar una depuración política, lo que alguien ha tenido a bien denominar: "el fin de la fiesta". La visión del Departamento de Estado se concentra en que toda América Latina impulse operativos de limpieza en el futuro inmediato, es la idea central que predomina y prevalecerá en el desarrollo de los países en el nuevo milenio.
Prueba de este alto grado de corrupción parecen existir más de un botón: se ha señalado que muchos presidentes de grandes empresas norteamericanas han expresado que no pueden emprender una operación importante en un país en particular que de otra manera es muy prometedor, debido a la delincuencia organizada, a la extorsión y a la violencia callejera. Las detestables coimas son una cuestión económica y financiera crítica ya que constituye el impedimento principal para el crecimiento y el bienestar económico. Los nuevos reclamos de Washington para el hemisferio se refieren a montar mecanismos para la transparencia en las políticas públicas, a profundizar la lucha contra el lavado de dinero y el combate al narcotráfico, así como el respeto a la propiedad intelectual.
Según el ex secretario del Tesoro, Robert Rubin, cuanto más trabajó en promover el crecimiento en los países en desarrollo, más se convenció de que la corrupción es el impedimento principal para el crecimiento y el bienestar económico. Que la corrupción es particularmente perniciosa en el mundo en desarrollo porque desvía los escasos recursos que se necesitan para prioridades críticas, como salud, educación y vivienda; que en algunos casos constituye el impedimento individual más importante para el crecimiento económico sostenido y que desalienta inversiones.
Panamá se convertirá en la sede de una cumbre mundial anticorrupción cuando se reúnan a mediados de este mes los directores de presupuesto de la mayoría de los gobiernos del hemisferio occidental para analizar también el manejo transparente de las finanzas públicas y problemas relacionados con el lavado de dinero. Ojalá este evento sirva de plataforma, al nuevo gobierno, para la ejecución de las medidas contra la corrupción establecidas en el Convenio Internacional Contra la Corrupción ratificado por Panamá y no quede todo en letra muerta o un simple aspaviento.
Leímos, en un diario de la localidad, declaraciones del actual Presidente del "rgano Legislativo que, en forma irrespetuosa, se dirigió a la Sra. Presidenta electa retándola a que "no convierta el país en un circo al iniciar su gobierno" y la desafió a que durante su mandato persiga realmente a sus allegados que incurran en actos de corrupción. Fue ofensivo a tal punto que concluyó diciendo que es habitual que los arnulfistas cada vez que suben al gobierno no tengan nada que hacer y por eso se dedican a hacer un circo romano por medio del terrorismo judicial, que lo practicaron por última vez en el gobierno que encabezaron después de la invasión de Estados Unidos a Panamá en 1989. Lo que omitió expresar este señor es que gracias a los indultos presidenciales expedidos por este gobierno muchos altos dignatarios del PRD acusados de latrocinio, cometidos durante la dictadura, quedaron impunes y que si de circo se trata él es el mayor galardonado.
Evidentemente cunde el pánico en las filas del PRD. Temen que se investiguen los diversos actos públicos celebrados por esta administración como concesiones administrativas, privatizaciones, áreas revertidas, la concesión de tierras nacionales a empresas extranjeras, programas de ayuda social (PARVIS), destino y forma como fueron administradas las partidas multimillonarias del FES, etc., etc. No es la primera vez que estos señores alegan que se les persigue y aluden ser víctimas de un terrorismo judicial en su contra. Hay muchas cosas por las que deben rendir cuenta y con ese artificio no lograrán nada, mejor es que vayan haciéndose de los medios de prueba necesarios para justificar el incremento de sus haberes e irregularidades que han venido señalándose a través de toda esta administración y que gracias a una justicia negligente han logrado impunidad.
Por otro lado, razón pareciera asistirle al presidente del "rgano Legislativo en preocuparse pues su nombre se ha mencionado insistentemente en el caso de los PARVIS, además del sonado caso judicial de su hijo que ha sido muy cuestionado y se dice que la justicia norteamericana mantiene aún abierta una causa en su contra por terrorismo.
El gobierno de los Estados Unidos, a través de los "rganos Financieros de Crédito Internacionales, emite señales cada vez más frecuentes y claras de que la lucha contra la corrupción y la imposición de políticas de transparencia será el eje del diálogo bilateral en el próximo milenio que está por iniciar y es que está en juego la salud de las democracias, de la economía y la estabilidad social.
En el Centro Carter, en Atlanta, el ex - secretario del Tesoro, Robert Rubin, sentó las bases de la postura oficial norteamericana, el 3 de mayo último, sobre la corrupción: "La corrupción afecta las economías del mundo en desarrollo de una cantidad de maneras. Beneficia a unos pocos a costa de muchos. Distorsiona las decisiones normales de negocios y de política pública."
La economía de mercado, impuesta por los Estados Unidos en los años 90, deberá completarse con las "reformas de segunda generación" que en buen romance significa que los países con altos niveles de corrupción deben ejecutar una depuración política, lo que alguien ha tenido a bien denominar: "el fin de la fiesta". La visión del Departamento de Estado se concentra en que toda América Latina impulse operativos de limpieza en el futuro inmediato, es la idea central que predomina y prevalecerá en el desarrollo de los países en el nuevo milenio.
Prueba de este alto grado de corrupción parecen existir más de un botón: se ha señalado que muchos presidentes de grandes empresas norteamericanas han expresado que no pueden emprender una operación importante en un país en particular que de otra manera es muy prometedor, debido a la delincuencia organizada, a la extorsión y a la violencia callejera. Las detestables coimas son una cuestión económica y financiera crítica ya que constituye el impedimento principal para el crecimiento y el bienestar económico. Los nuevos reclamos de Washington para el hemisferio se refieren a montar mecanismos para la transparencia en las políticas públicas, a profundizar la lucha contra el lavado de dinero y el combate al narcotráfico, así como el respeto a la propiedad intelectual.
Según el ex secretario del Tesoro, Robert Rubin, cuanto más trabajó en promover el crecimiento en los países en desarrollo, más se convenció de que la corrupción es el impedimento principal para el crecimiento y el bienestar económico. Que la corrupción es particularmente perniciosa en el mundo en desarrollo porque desvía los escasos recursos que se necesitan para prioridades críticas, como salud, educación y vivienda; que en algunos casos constituye el impedimento individual más importante para el crecimiento económico sostenido y que desalienta inversiones.
Panamá se convertirá en la sede de una cumbre mundial anticorrupción cuando se reúnan a mediados de este mes los directores de presupuesto de la mayoría de los gobiernos del hemisferio occidental para analizar también el manejo transparente de las finanzas públicas y problemas relacionados con el lavado de dinero. Ojalá este evento sirva de plataforma, al nuevo gobierno, para la ejecución de las medidas contra la corrupción establecidas en el Convenio Internacional Contra la Corrupción ratificado por Panamá y no quede todo en letra muerta o un simple aspaviento.