Todos son iguales
Cuando veo las dádivas que por siempre reciben los gobiernos de turno me convenzo que no hay quien pueda hablar de corrupción porque todos los grupos que llegan al poder son señalados como receptores de prebendas y quienes se benefician aumentan su caudal económico sin el mayor desparpajo. Con referencia se habla de corrupción que es moneda corriente en nuestro país, lo malo es que los corruptos de ayer pretenden ser los impolutos de hoy.
Las recientes publicaciones de la entrega de varios millones de dólares por parte de Taiwan durante la pasada administración, si se comprueba, nos debe poner a meditar sobre las actitudes que debemos tomar, porque es imposible que se siga cometiendo tanto abuso.
Mientras el pueblo sufre sin perspectivas de trabajo, el hambre cunde por doquiera, los crímenes aumentan entre la juventud, no hay maestros en las escuelas y éstas carecen de servicios higiénicos, de agua y comienzan a dictar clases en el mes de marzo, por mala disposición de los que gobiernan, mientras tanto, los padres envían a sus hijos a recibir enseñanza, que total para qué, si lo corto que aprenden de nada les servirá para defenderse en la vida. ¿Hacia dónde vamos?
El vergonzoso caso del Banco Nacional no es más que otra cuenta que se agrega al rosario de desaciertos que vienen cometiendo los funcionarios del actual gobierno. Se ha demostrado que no hay dirección arriba y la nave del Estado navega a la deriva, sin esperanzas de llegar a puerto seguro.
¿Para qué nombrar comisiones para resolver lo que está en manos de los que gobiernan su solución, si se trabaja de buena fe? La Comisión Anticorrupción hizo su primera recomendación, sobre muchas cosas conocidas y otras que han puesto al descubierto, pero es una falta de respeto a los comisionados ponerlos a trabajar por gusto. Según uno de ellos la Presidenta tiene apreciaciones erróneas de lo que plantearon.
111Por suerte el panameñismo se mantiene a la expectativa para ver qué dirección sigue, porque el mireyismo, que es el que está gobernando, no satisface las pretensiones de los que fundaron originalmente el grupo político más fuerte que existió en el país.
El problema que surge es que la corrupción no es casual y no se puede atribuir al actual gobierno solamente. Como menciono aquí, los corruptos de ayer no recuerdan sus actuaciones anteriores. Durante la administración Endara escribí un artículo que decía que se había traicionado los principios del panameñismo, pues, entre otras cosas, decíamos a voz en cuello, "Somos la Reserva Moral de la Patria". ¡Qué pretensiones! Se pudo comprobar que altos funcionarios de ese gobierno, miembros de nuestro partido salieron bien beneficiados en su peculio. El gobierno siguiente que no era nuestro, marcó la misma línea y el actual no se queda atrás. Por suerte el panameñismo se mantiene a la expectativa para ver qué dirección sigue, porque el mireyismo, que es el que está gobernando, no satisface las pretensiones de los que fundaron originalmente el grupo político más fuerte que existió en el país. Se habló de cambios y efectivamente hubo de rostros, mas no de actitudes.
Las recientes publicaciones de la entrega de varios millones de dólares por parte de Taiwan durante la pasada administración, si se comprueba, nos debe poner a meditar sobre las actitudes que debemos tomar, porque es imposible que se siga cometiendo tanto abuso.
Mientras el pueblo sufre sin perspectivas de trabajo, el hambre cunde por doquiera, los crímenes aumentan entre la juventud, no hay maestros en las escuelas y éstas carecen de servicios higiénicos, de agua y comienzan a dictar clases en el mes de marzo, por mala disposición de los que gobiernan, mientras tanto, los padres envían a sus hijos a recibir enseñanza, que total para qué, si lo corto que aprenden de nada les servirá para defenderse en la vida. ¿Hacia dónde vamos?
El vergonzoso caso del Banco Nacional no es más que otra cuenta que se agrega al rosario de desaciertos que vienen cometiendo los funcionarios del actual gobierno. Se ha demostrado que no hay dirección arriba y la nave del Estado navega a la deriva, sin esperanzas de llegar a puerto seguro.
¿Para qué nombrar comisiones para resolver lo que está en manos de los que gobiernan su solución, si se trabaja de buena fe? La Comisión Anticorrupción hizo su primera recomendación, sobre muchas cosas conocidas y otras que han puesto al descubierto, pero es una falta de respeto a los comisionados ponerlos a trabajar por gusto. Según uno de ellos la Presidenta tiene apreciaciones erróneas de lo que plantearon.
111Por suerte el panameñismo se mantiene a la expectativa para ver qué dirección sigue, porque el mireyismo, que es el que está gobernando, no satisface las pretensiones de los que fundaron originalmente el grupo político más fuerte que existió en el país.
El problema que surge es que la corrupción no es casual y no se puede atribuir al actual gobierno solamente. Como menciono aquí, los corruptos de ayer no recuerdan sus actuaciones anteriores. Durante la administración Endara escribí un artículo que decía que se había traicionado los principios del panameñismo, pues, entre otras cosas, decíamos a voz en cuello, "Somos la Reserva Moral de la Patria". ¡Qué pretensiones! Se pudo comprobar que altos funcionarios de ese gobierno, miembros de nuestro partido salieron bien beneficiados en su peculio. El gobierno siguiente que no era nuestro, marcó la misma línea y el actual no se queda atrás. Por suerte el panameñismo se mantiene a la expectativa para ver qué dirección sigue, porque el mireyismo, que es el que está gobernando, no satisface las pretensiones de los que fundaron originalmente el grupo político más fuerte que existió en el país. Se habló de cambios y efectivamente hubo de rostros, mas no de actitudes.