Trabajos deficientes en centro educativo
Las inversiones de aproximadamente 140 mil balboas en la Escuela Belisario Porras, del corregimiento de San Francisco, han resultado un desastre, pues a tan sólo seis meses de entregada, la obra presenta serios problemas.
Daysi Sánchez, presidenta del club de padres de familia, dijo que por no haberse realizado la debida inspección a los trabajos, la obra ha resultado un fraude y los problemas que se presentan son peores porque ahora habrá que romper paredes.
Sostiene que la inspección de los trabajos por parte del Ministerio de Educación (MEDUC) no fue la mejor, pues lo que la empresa constructora hizo fue maquillar los daños y a escasos días de haberse aceptado los trabajos, comenzaron a salir serios daños y problemas que afectan el normal desenvolvimiento de las labores educativas.
Luego de muchos años de lucha, se logró que se designaran recursos a la escuela para reparar los daños que presentaba el edificio que tiene 58 años de haberse construido, pero la alegría de tener un centro educativo en óptimas condiciones se convirtió en tristeza al renacer problemas que se creían superados.
En el 2001, los padres de familia se manifestaron en las calles para atraer la atención de las autoridades ministeriales, las que aprobaron el proyecto de remodelación.
Sánchez explica que estos trabajos se hicieron dos años después de haberse efectuado los estudios.
La burocracia impide ejecutar obras de manera inmediata y en muchos casos los problemas que eran pequeños, cuando se tratan de resolver, se profundizan.
Indignada porque lo que tanto esfuerzo y dinero costó que se deteriora aceleradamente, Sánchez dice que los trabajos son un desastre, por lo que los responsables deben responder.
Por los años que tiene la estructura debió efectuarse un trabajo profundo para corregir los problemas de raíz y no hacer reparaciones superficiales como lo realizó la Compañía Latinoamericana de Ingeniería, encargada de este proyecto, sostuvo la madre de familia.
La presidenta del club de padres de familia dijo que las empresas que se ganan los trabajos en las escuelas, debido a la poca supervisión del MEDUC, se dedican sólo a maquillar los problemas, perdiendo el Estado grandes sumas de dinero.
Según Sánchez, lo importante era que se repararan los baños, pues las tuberías de este edificio datan de mucho tiempo y debían ser reemplazadas.
Comenta que todo empezó muy bien, pero cuando la empresa cambió al arquitecto encargado de los trabajos, todo se complicó.
Estos trabajadores hacían labores de plomería y todo tipo de actividades, pues un plomero pegaba ladrillos y ponía cielo raso.
Es lamentable, precisa, que a escasos meses de haberse entregado la obra, los mosaicos y las puertas de los baños se estén cayendo porque no se usaron las bisagras adecuadas y los materiales requeridos.
En octubre del año pasado la constructora inició el trabajo, pero poco tiempo después se comenzaron a presentar problemas.
Los daños más graves están en los conductos de las aguas negras, que se siguen desbordando diariamente, lo que podría traer como consecuencia que los niños se enfermen.
El sistema de tuberías tanto de aguas residuales como potable ha colapsado. La empresa en vez de ampliarlas, lo que hizo fue recargarlas y por ello se han producido múltiples filtraciones en diferentes secciones de la escuela.
Una de las áreas más afectadas es el comedor escolar, que está cerrado e inutilizable, pues las autoridades del centro de salud han solicitado a la dirección de la escuela el cierre del mismo para seguridad de los estudiantes, hasta tanto se corrijan los problemas de filtraciones.
Hay fuga constante de agua en diversos punto desde que terminó el trabajo.
La Dirección de Ingeniería e Infraestructuras del Ministerio de Educación envió un plomero al igual que los técnicos han ido a observar el problema, pero se van sin dar una respuesta.
Sánchez señala que a los padres de familia no se les da respuesta, pues las quejas se iniciaron desde hace varios meses.
Afirma que el director de ingeniería del MEDUC ha señalado que este caso se encuentra en el Departamento de Asesoría Legal, pues estas obras están dentro del periodo de garantía que es de tres años.
Pero los padres de familia consideran que la escuela no puede esperar hasta que el problema entre la constructora y el MEDUC se aclare.
Sostuvo que no se explica cómo los encargados de recibir las obras por parte del MEDUC, hayan dado su visto bueno a trabajos que tienen fallas tan marcadas.
Expresó que espera que se apliquen las garantías que estipula todo contrato de esta naturaleza.
Sánchez dijo que cuando entró a formar parte del club de padres de familia, en 1999, la escuela se encontraba en un terrible deterioro.
Indicó que la organización ha estado aportando de los escasos fondos que tiene para apoyar los trabajos de mejoras.
Se ha invertido en 20 computadoras para el laboratorio de informática con la última tecnología, se ha mejorado el comedor, la dirección del plantel y se han comprado acondicionadores de aire.
Eduardo Ruiz, un especialista independiente contratado por el club de padres de familia, sostiene que hubo una deficiencia en la supervisión de los trabajos.
Aunado a ello, tampoco se efectuaron las pruebas de fugas con colorante, necesarias cuando se efectúan trabajos en sistemas de plomería ya sea de aguas residuales o potable, para determinar además la existencia de filtraciones.
Por esta razón es que se pueden observan los problemas existentes, como son el que las aguas de los inodoros se regresan por los subideros.
Todas estas fallas se produjeron porque se trató de reducir costos, que ahora no quieren asumir los representantes de la empresa constructora.
En cuanto al sistema eléctrico, señala que no fue "groneado", lo que podría traer como consecuencia que cuando se produzcan apagones o fluctuaciones de energía, los equipos se dañen.
En el año 1999 se realizaron trabajos con recursos del Fondo de Inversión Social (FIS), los que tampoco estuvieron exentos de contratiempos.
En la escuela Dr. Belisario Porras laboran unos 53 docentes que atienden unos 1,100 estudiantes.
En ese centro educativo también hay aulas para atender alumnos con necesidades especiales.
Daysi Sánchez, presidenta del club de padres de familia, dijo que por no haberse realizado la debida inspección a los trabajos, la obra ha resultado un fraude y los problemas que se presentan son peores porque ahora habrá que romper paredes.
Sostiene que la inspección de los trabajos por parte del Ministerio de Educación (MEDUC) no fue la mejor, pues lo que la empresa constructora hizo fue maquillar los daños y a escasos días de haberse aceptado los trabajos, comenzaron a salir serios daños y problemas que afectan el normal desenvolvimiento de las labores educativas.
Luego de muchos años de lucha, se logró que se designaran recursos a la escuela para reparar los daños que presentaba el edificio que tiene 58 años de haberse construido, pero la alegría de tener un centro educativo en óptimas condiciones se convirtió en tristeza al renacer problemas que se creían superados.
En el 2001, los padres de familia se manifestaron en las calles para atraer la atención de las autoridades ministeriales, las que aprobaron el proyecto de remodelación.
Sánchez explica que estos trabajos se hicieron dos años después de haberse efectuado los estudios.
La burocracia impide ejecutar obras de manera inmediata y en muchos casos los problemas que eran pequeños, cuando se tratan de resolver, se profundizan.
Indignada porque lo que tanto esfuerzo y dinero costó que se deteriora aceleradamente, Sánchez dice que los trabajos son un desastre, por lo que los responsables deben responder.
Por los años que tiene la estructura debió efectuarse un trabajo profundo para corregir los problemas de raíz y no hacer reparaciones superficiales como lo realizó la Compañía Latinoamericana de Ingeniería, encargada de este proyecto, sostuvo la madre de familia.
La presidenta del club de padres de familia dijo que las empresas que se ganan los trabajos en las escuelas, debido a la poca supervisión del MEDUC, se dedican sólo a maquillar los problemas, perdiendo el Estado grandes sumas de dinero.
Según Sánchez, lo importante era que se repararan los baños, pues las tuberías de este edificio datan de mucho tiempo y debían ser reemplazadas.
Comenta que todo empezó muy bien, pero cuando la empresa cambió al arquitecto encargado de los trabajos, todo se complicó.
Estos trabajadores hacían labores de plomería y todo tipo de actividades, pues un plomero pegaba ladrillos y ponía cielo raso.
Es lamentable, precisa, que a escasos meses de haberse entregado la obra, los mosaicos y las puertas de los baños se estén cayendo porque no se usaron las bisagras adecuadas y los materiales requeridos.
En octubre del año pasado la constructora inició el trabajo, pero poco tiempo después se comenzaron a presentar problemas.
Los daños más graves están en los conductos de las aguas negras, que se siguen desbordando diariamente, lo que podría traer como consecuencia que los niños se enfermen.
El sistema de tuberías tanto de aguas residuales como potable ha colapsado. La empresa en vez de ampliarlas, lo que hizo fue recargarlas y por ello se han producido múltiples filtraciones en diferentes secciones de la escuela.
Una de las áreas más afectadas es el comedor escolar, que está cerrado e inutilizable, pues las autoridades del centro de salud han solicitado a la dirección de la escuela el cierre del mismo para seguridad de los estudiantes, hasta tanto se corrijan los problemas de filtraciones.
Hay fuga constante de agua en diversos punto desde que terminó el trabajo.
La Dirección de Ingeniería e Infraestructuras del Ministerio de Educación envió un plomero al igual que los técnicos han ido a observar el problema, pero se van sin dar una respuesta.
Sánchez señala que a los padres de familia no se les da respuesta, pues las quejas se iniciaron desde hace varios meses.
Afirma que el director de ingeniería del MEDUC ha señalado que este caso se encuentra en el Departamento de Asesoría Legal, pues estas obras están dentro del periodo de garantía que es de tres años.
Pero los padres de familia consideran que la escuela no puede esperar hasta que el problema entre la constructora y el MEDUC se aclare.
Sostuvo que no se explica cómo los encargados de recibir las obras por parte del MEDUC, hayan dado su visto bueno a trabajos que tienen fallas tan marcadas.
Expresó que espera que se apliquen las garantías que estipula todo contrato de esta naturaleza.
Sánchez dijo que cuando entró a formar parte del club de padres de familia, en 1999, la escuela se encontraba en un terrible deterioro.
Indicó que la organización ha estado aportando de los escasos fondos que tiene para apoyar los trabajos de mejoras.
Se ha invertido en 20 computadoras para el laboratorio de informática con la última tecnología, se ha mejorado el comedor, la dirección del plantel y se han comprado acondicionadores de aire.
Eduardo Ruiz, un especialista independiente contratado por el club de padres de familia, sostiene que hubo una deficiencia en la supervisión de los trabajos.
Aunado a ello, tampoco se efectuaron las pruebas de fugas con colorante, necesarias cuando se efectúan trabajos en sistemas de plomería ya sea de aguas residuales o potable, para determinar además la existencia de filtraciones.
Por esta razón es que se pueden observan los problemas existentes, como son el que las aguas de los inodoros se regresan por los subideros.
Todas estas fallas se produjeron porque se trató de reducir costos, que ahora no quieren asumir los representantes de la empresa constructora.
En cuanto al sistema eléctrico, señala que no fue "groneado", lo que podría traer como consecuencia que cuando se produzcan apagones o fluctuaciones de energía, los equipos se dañen.
En el año 1999 se realizaron trabajos con recursos del Fondo de Inversión Social (FIS), los que tampoco estuvieron exentos de contratiempos.
En la escuela Dr. Belisario Porras laboran unos 53 docentes que atienden unos 1,100 estudiantes.
En ese centro educativo también hay aulas para atender alumnos con necesidades especiales.