Transporte ¿modernizado?
Y vuelve al tapete, como todos los días, el tema del transporte colectivo. Preocupa ver cómo el gobierno hace amagos de solución y que para efectos prácticos no ha buscado ésta en sus tres años y medio de administración. Preocupa cómo los diferentes regentes de la Autoridad correspondiente han fracasado, o simplemente no han producido solución alguna. Muchos conocemos las razones de fondo y ya las hemos aclarado en anteriores escritos: intereses económicos, amiguismo y coopartidismo.
Ahora nos encontramos con el hecho de que algunos pre-candidatos presidenciales de oposición han resaltado lo que todos sabíamos: que el transporte colectivo y su solución prometida ha quedado en un saco roto, el gobierno no ha cumplido con otra de sus promesas de campaña electoral y sólo responde con etéreas soluciones como respuesta a esa exposición opositora. Lo que no quiere la administración gubernamental es que el tema sea convierta, según ellos, en uno vital para el venidero torneo electoral. Pero señores, no se equivoquen, ya lo es, porque le fallaron al pueblo y éste exige una solución final. Ya es muy tarde para que este gobierno busque alternativas reales y sustentadas. Eso le queda al próximo, que esperamos sí tenga la voluntad de hacerlo.
Pero grande es mi preocupación al leer en algunos escritos que señalan la incorporación de unos 450 autobuses en las rutas principales de la ciudad, justificando las versiones de que si no se puede modernizar lo existente, al menos mejorarlo. ¿Son estos vehículos, de los que no sabemos sus condiciones físicas, técnicas y capacidades, los que van a mejorar el servicio? ¿Quién va a pagar este equipo? ¿A quién va a beneficiar su adquisición y uso? Porque lo mismo de lo existente es igual a lo mismo de siempre, pero un poco más costoso.
No traten de engañarnos más; dejemos las cosas así y que los que tienen voluntad, conocen las verdaderas soluciones y que quieren una modernización cónsona con la realidad del país, lo hagan en la próxima administración. Que ésta no nos deje un problema mayor como lo será si se incorpora este “mejoramiento” buses, quién sabe en qué condiciones y a qué costo.
Lo que se necesita es un sistema ferroviario moderno, no contaminante, seguro, eficaz y eficiente para las rutas troncales, complementado con autobuses especiales en las rutas alimentadoras.
Vamos a ver si en marzo esa será la respuesta gubernamental, entonces al menos habrá razón para estudiarla y analizarla. Si no lo es, entonces dejen la cosa como está, es mucho mejor malo que peor.