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Transporte o poco importe


Recuerdo como hoy cuando Omar Torrijos quitó el transporte privado a sus dueños para otorgarlo sin sistema ni organización a ciertos conductores buscando el apoyo que necesitaba de los sindicatos que formó entonces para reafirmar su gobierno dictatorial.

Desde allá viene dando traspiés el transporte y cada día decae más hasta llegar al estado de deterioro que muestra hoy.

El Presidente nos ha engañado una vez más prometiendo otro incumplimiento, esta vez con el transporte. La expectativa que nos dejó, anunciando un nuevo sistema de transporte, sólo fue para decirnos que no hay dinero para arreglarlo cuando canturrean las grandes entradas fiscales. Pero aún a costa de su desprestigio político, el Presidente falló nuevamente.

Han sucedido cosas que han golpeado a la sociedad panameña, sobre todo a la gente pobre que debe soportar esta irresponsabilidad a la que las autoridades no han dado respuesta. Han muerto panameños humildes, han quedado muchos lisiados gracias a la irresponsabilidad de los conductores de buses y a sus dueños. Sin embargo, los transportistas amenazan al gobierno, lo chantajean descaradamente; han logrado ocupara varios cupos en la Asamblea Nacional para controlar las leyes que puedan perjudicarlos. ¿Por qué los Presidentes temen a ese grupo y ellos se ríen de las autoridades? Es inconcebible que suceda esta situación, porque a un gobierno fuertemente constituido no debe chantajearlo ningún grupo.

En todos los países, el transporte es manejado por los municipios y no por personas privadas que se llenan de dinero a costas de las desgracias ajenas y ellos tienen el descaro de declarar que los ejes de los buses se rompen por los policías muertos, por lo tanto el gobierno es el responsable. Es el descaro más grande que he escuchado y ojalá el gobierno no ceda ante esta estupidez y les arregle los ejes.

Cuando veo a las personas humildes esperando en horas avanzadas de la tarde y prima noche para llegar a sus hogares cuando sus hijos duermen, habiendo salido de sus hogares en tempranas horas, ¿cómo puede un empleado público o privado rendir en sus trabajos habiéndose levantado a las tres de la madrugada para llegar a tiempo a sus oficinas? Comprendamos a esa gente y culpemos a las autoridades.

Los buseros, los taxistas, los transportistas son una lacra en este país. Lamentablemente estamos en sus manos y un gobierno débil como éste no logra controlarlos. Por esto, no votes más PRD.

marisin@cableonda.net

101 años de Panamá América

 
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