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Tres años de disputas, paros y huelgas


Paulino Romero C. (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Al cumplirse el tercer año del “régimen de mando personal” en Panamá, iniciado el 1 de julio de 2009, todo queda dicho: “lo bueno, lo malo y lo feo” de las obras y actos realizados oficialmente, según resume un documental informativo de TVN-Canal 2, divulgado el 2 de julio de 2012. Empero, nos limitaremos al tema que más nos interesa: la dirección y orientación que se ha dado a “la Educación Nacional” durante estos tres últimos años.

Pero antes, una aclaración importante: posiblemente no existe otro problema humano que revista mayor trascendencia y significación, ni que haya tenido más variadas interpretaciones, que este de la educación y su función. Cada época, cada sociedad y a veces, cada individuo, han tenido sus propios criterios especialmente en momentos como el presente, de crisis, de creencias y filosofías.

Durante el trienio (2009-2012), las relaciones entre el Meduca y los gremios docentes del país, se caracterizaron esencialmente por “discrepancias, disputas, paros y huelgas infructuosas”, cuando lo aconsejable y necesario en este sector de la vida social, ha sido y debe ser, fundamentalmente, las buenas relaciones entre el Meduca y los educadores.

Cualesquiera sea la índole del apoyo que se brinde a las iniciativas de un ministro o ministra de Educación, falto de la convalidación por los docentes, está condenado al fracaso. Porque son precisamente, maestros y profesores, los verdaderos responsables del éxito o fracaso del “proceso enseñanza-aprendizaje” que se produce en el laboratorio del aula.

Infortunadamente, las iniciativas tomadas por el Meduca (supuestamente bien intencionadas), encaminadas a mejorar la administración y la calidad de la enseñanza, no han tenido el éxito esperado, por carecer de la necesaria y debida planificación educativa. Al parecer, todo lo actuado hasta el momento, pese a la cuantiosa inversión multimillonaria empleada y el recurrente propagandismo, ha sido producto de la improvisación; de la práctica del método de “ensayo y error” que, lamentablemente, ha postergado el “diálogo permanente” que debe prevalecer siempre en el sector educativo, no importa quién ejerza el cargo de ministro o ministra de Educación.

La personalidad es un fenómeno organizado y complejo que incluye todo lo que el ser humano es y representa: su aspecto físico y motor, emocional y social, intelectual, estético y espiritual, sus ideales, conocimientos, actitudes y valores, fundidos en una configuración dinámica. Estas características hacen énfasis en la necesidad de la educación integral del ser humano, como lo hemos señalado reiteradamente.

Pedagogo, escritor, diplomático.

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