Tres mujeres y el turismo
En la Gaceta Oficial No.l4,248 fue publicado el 15 de septiembre de 1960, el Decreto Ley Número 22, por medio del cual Ernesto de la Guardia Jr., presidente constitucional de nuestra nación, creó el Instituto Panameño de Turismo.
El IPAT, así se le conoce actualmente, tuvo el privilegio de tener como su primer Gerente General una mujer: Irma Arango. Aunque los recursos eran muy escasos, ella no sólo sentó sólidas bases técnicas y una excelente organización, sino que con loables esfuerzos aprovechó todas las ocasiones posibles para lanzar hacia el exterior la imagen de Panamá como país turístico por excelencia. Cumplió así con la esencia de la finalidad del turismo: la atracción de las divisas que permiten de por sí, el desarrollo de lo que este primer decreto turístico denominó correctamente como turismo social.
Ahora, la gerente general del IPAT, Lic. Liriola Pittí de Córdoba, ha presentado un anteproyecto de ley creando la Autoridad Turística de Panamá. Corresponderá a otra mujer panameña, Mireya Moscoso, elegida por voluntad popular para regir los destinos de nuestra nación, estudiar el anteproyecto mencionado si éste es aprobado como ley.
Son así tres las mujeres panameñas hacia quienes ese pequeño y popular personaje "Ipatcito", que fue creado a imagen y semejanza de la conciencia turística, dirigirá su atención en la historia del turismo panameño.
"Ipatcito" mira con esperanza hacia el horizonte, porque sabe que la conciencia turística colectiva que él representa, tiene una fundamental misión educativa que cumplir en todos los niveles. El también puede aceptar ahora una transformación en la forma de operaciones, pero está seguro de que ejercerá a cabalidad sus funciones, aunque lo vistan diferente; él ha demostrado ser el más valioso aliado que poseemos para lograr la coordinación en el establecimiento de las estrategias nacionales de turismo y en la adecuada reglamentación, prestación y vigilancia de los servicios que ofrecemos.
"Ipatcito" es todo un genuino caballero de pura cepa interiorana y se mantendrá a sus órdenes, distinguidas damas panameñas que dirigen la acción. Es oportuno tomar en cuenta a este pretendiente.
El IPAT, así se le conoce actualmente, tuvo el privilegio de tener como su primer Gerente General una mujer: Irma Arango. Aunque los recursos eran muy escasos, ella no sólo sentó sólidas bases técnicas y una excelente organización, sino que con loables esfuerzos aprovechó todas las ocasiones posibles para lanzar hacia el exterior la imagen de Panamá como país turístico por excelencia. Cumplió así con la esencia de la finalidad del turismo: la atracción de las divisas que permiten de por sí, el desarrollo de lo que este primer decreto turístico denominó correctamente como turismo social.
Ahora, la gerente general del IPAT, Lic. Liriola Pittí de Córdoba, ha presentado un anteproyecto de ley creando la Autoridad Turística de Panamá. Corresponderá a otra mujer panameña, Mireya Moscoso, elegida por voluntad popular para regir los destinos de nuestra nación, estudiar el anteproyecto mencionado si éste es aprobado como ley.
Son así tres las mujeres panameñas hacia quienes ese pequeño y popular personaje "Ipatcito", que fue creado a imagen y semejanza de la conciencia turística, dirigirá su atención en la historia del turismo panameño.
"Ipatcito" mira con esperanza hacia el horizonte, porque sabe que la conciencia turística colectiva que él representa, tiene una fundamental misión educativa que cumplir en todos los niveles. El también puede aceptar ahora una transformación en la forma de operaciones, pero está seguro de que ejercerá a cabalidad sus funciones, aunque lo vistan diferente; él ha demostrado ser el más valioso aliado que poseemos para lograr la coordinación en el establecimiento de las estrategias nacionales de turismo y en la adecuada reglamentación, prestación y vigilancia de los servicios que ofrecemos.
"Ipatcito" es todo un genuino caballero de pura cepa interiorana y se mantendrá a sus órdenes, distinguidas damas panameñas que dirigen la acción. Es oportuno tomar en cuenta a este pretendiente.