Treta política hacia el 2004
En política como en el amor todo es posible, reza por allí un proverbio, el cual para mi entender quiere significar que cualquiera sean los argumentos técnicos o armas esgrimidas, todos serán tomados como buenas, siempre y cuando el objetivo se logre; en política, un triunfo en las urnas que asegure una ventajosa posición de gobierno, en amor, la conquista que satisfaga un apetito sentimental.
Este modelo de dicotomía conceptual, se podría transferir al reciente acuerdo alcanzado en el parlamento panameño, entre el Gobierno y el Partido Revolucionario Democrático (PRD) en oposición, que permitiría el uso escalonado de mil 300 millones de dólares del Fondo Fiduciario para el Desarrollo, correspondiéndole al actual régimen el desembolso de sólo 559 de esos millones.
Independientemente de lo que por corrillos se haya comentado respecto a los beneficios que a corto plazo han logrado a raíz de este acuerdo algunos legisladores (as) en particular (dispensas), o a mediano plazo, todos en general (partidas circuitales); se vislumbra también que a largo plazo (próximas elecciones) podría lograr obtener, en este caso el PRD, beneficios a ultranza de este convenio.
El plan ya está en gestación. El Secretario General de este colectivo ha comenzado a decir que "el PRD ha venido desde la oposición, marcando el rumbo, el paso para encaminar al país hacia su desarrollo", haciendo referencia a que sus 34 legisladores plantearon la propuesta para el uso del FFD y que al final fue la que privó.
Por su parte, y en esa misma dirección, otro potencial aspirante a la más alta magistratura del Estado y ex ministro de Relaciones Exteriores del pasado gobierno, sostuvo con un fuerte acento neoliberal, que los dineros de este fondo deben utilizarse más como un mecanismo de compensación de la deuda pública que en inversiones, lo cual aplicado de esa forma, le restaría posibilidades a la gestión del gobierno de turno que prevé emplearlo en siete áreas de interés social y que conceptuamos es, prioritariamente, el aspecto más importante que parcialmente debería ser solucionado.
Frente a la gama, pues, de múltiples y graves necesidades socioeconómicas de nuestra población, nos atrevemos a decir, que esta partida es sólo un atenuante de solución. Ello lo saben los políticos perredistas, como saben también que el descontento continuará produciendo, al final de esta administración, un desgaste que sería luego tildado, por la propia oposición, como un gobierno incompetente, falto de coherencia, despilfarrador, sin visión política y por ende, descalificado para continuar en el poder por cinco años más.
Llegada la ocasión, pondrán en ejecución la siguiente etapa de este desleal juego político, consistente en darle celeridad a las manifestaciones de sus otros componentes, constituidos por los tradicionales grupos de choque, como la FENASEP, las células perredistas de MODESCO, que ya se agitan en las calles, y también con el apoyo incondicional de radiocomentaristas y pseudoperiodistas que desde sus trincheras fustigarán al gobierno saliente con cualquier cantidad de argumentos falaces y sofismas que le desmeriten.
Como colofón a sus voraces apetitos políticos, y de remotamente ganar el evento electoral de 2004, el PRD dispondrá del remanente de los mil 300 millones, no implementados por el actual gobierno arnulfista.
Este modelo de dicotomía conceptual, se podría transferir al reciente acuerdo alcanzado en el parlamento panameño, entre el Gobierno y el Partido Revolucionario Democrático (PRD) en oposición, que permitiría el uso escalonado de mil 300 millones de dólares del Fondo Fiduciario para el Desarrollo, correspondiéndole al actual régimen el desembolso de sólo 559 de esos millones.
Independientemente de lo que por corrillos se haya comentado respecto a los beneficios que a corto plazo han logrado a raíz de este acuerdo algunos legisladores (as) en particular (dispensas), o a mediano plazo, todos en general (partidas circuitales); se vislumbra también que a largo plazo (próximas elecciones) podría lograr obtener, en este caso el PRD, beneficios a ultranza de este convenio.
El plan ya está en gestación. El Secretario General de este colectivo ha comenzado a decir que "el PRD ha venido desde la oposición, marcando el rumbo, el paso para encaminar al país hacia su desarrollo", haciendo referencia a que sus 34 legisladores plantearon la propuesta para el uso del FFD y que al final fue la que privó.
Por su parte, y en esa misma dirección, otro potencial aspirante a la más alta magistratura del Estado y ex ministro de Relaciones Exteriores del pasado gobierno, sostuvo con un fuerte acento neoliberal, que los dineros de este fondo deben utilizarse más como un mecanismo de compensación de la deuda pública que en inversiones, lo cual aplicado de esa forma, le restaría posibilidades a la gestión del gobierno de turno que prevé emplearlo en siete áreas de interés social y que conceptuamos es, prioritariamente, el aspecto más importante que parcialmente debería ser solucionado.
Frente a la gama, pues, de múltiples y graves necesidades socioeconómicas de nuestra población, nos atrevemos a decir, que esta partida es sólo un atenuante de solución. Ello lo saben los políticos perredistas, como saben también que el descontento continuará produciendo, al final de esta administración, un desgaste que sería luego tildado, por la propia oposición, como un gobierno incompetente, falto de coherencia, despilfarrador, sin visión política y por ende, descalificado para continuar en el poder por cinco años más.
Llegada la ocasión, pondrán en ejecución la siguiente etapa de este desleal juego político, consistente en darle celeridad a las manifestaciones de sus otros componentes, constituidos por los tradicionales grupos de choque, como la FENASEP, las células perredistas de MODESCO, que ya se agitan en las calles, y también con el apoyo incondicional de radiocomentaristas y pseudoperiodistas que desde sus trincheras fustigarán al gobierno saliente con cualquier cantidad de argumentos falaces y sofismas que le desmeriten.
Como colofón a sus voraces apetitos políticos, y de remotamente ganar el evento electoral de 2004, el PRD dispondrá del remanente de los mil 300 millones, no implementados por el actual gobierno arnulfista.