Triple Uribe
Mientras el presidente colombiano se recupera de la fiebre porcina, él ha elevado la temperatura de toda Sudamérica logrando que la cámara baja de su país apruebe (por 85 votos a favor, 5 en contra y 76 abstenciones) una vía para que el intente un tercer mandato.
Sin embargo, para que Uribe logre tal fin se requiere que la Corte Suprema avale la constitucionalidad de un nuevo referendo y que éste, cuando se de, congregue a un cuarto de los 30 millones de votantes (algo no tan fácil en un país donde el voto no es obligatorio y tiene una tradicional fuerte abstención) logrando el 50% + 1, y que luego venza en una elección general.
Ciertamente que su aprobación en las encuestas supera el 60%, pero ello no implica que él tiene asegurada la nueva re-elección,
Los uribistas cuestionan a la izquierda por oponerse a la re-elección en Colombia, cuando sus gobiernos amigos en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua la promueven.
Una diferencia es que el re-eleccionismo de los del ALBA no se da en un contexto de guerra interna, mientras que Colombia es el país más militarizado del hemisferio.
Al igual que Perú a fines de los 1990s Uribe se beneficia del clamor de amplios sectores por seguridad y para derrotar a la insurgencia, pero un eternizado hombre fuerte, como pasó en el Perú del 2000, puede terminar produciendo más debilidad e inestabilidad social como aquella que acabó deponiendo al tercer mandato de Fujimori.